El Consejo Regulador de la DOCa Rioja ha registrado la propuesta formulada por la asociación «Bodegas Familiares de Rioja» para amparar legalmente el apelativo «Vino de Finca» dentro de la denominación. La propuesta responde al deseo de delimitar y reconocer las calidades vinculadas a un terroir determinado, acreditando a los vinos elaborados a partir de un viñedo concreto caracterizado por una identidad edafológica y climática. Por ello, se plantean estrictos mecanismos de control para la certificación de los viñedos sujetos al apelativo «Vino de Finca» basados en las características de la parcela y del sistema de cultivo que se lleva a cabo. Así, por ejemplo, se proponen rendimientos máximos inferiores en un 15% a lo establecido por la DOCa Rioja, la obligación de trabajar con podas cortas, una edad mínima del viñedo de 15 años, una superficie foliar expuesta superior a 1,3 m2/kg de uva, o la práctica de la vendimia manual, entre otras medidas.
De igual modo, se fijan normas relativas a la extensión del paraje o finca objeto de acreditación, la ubicación de la bodega elaboradora, la elaboración y los sistemas de calificación del vino, el tipo de envase y cierre utilizado, el etiquetado, la designación y el uso de precinta de garantía, etc.
Fundado en 1991, el grupo Bodegas Familiares de Rioja reúne a más de 40 bodegas de la zona que cuentan siempre con viñedo propio y que comparten una misma inquietud, y es la defensa de las calidades intrínsecas existentes en la DOCa Rioja, la autenticidad de sus proyectos y el profundo arraigo a la tierra. La iniciativa que han llevado a cabo demuestra su celo en pro de la preservación de las virtudes de esta tierra y de su potencial cualitativo. En palabras de Óscar Tobía, Presidente de Bodegas Familiares de Rioja, «confiamos en que el Consejo Regulador verá con buenos ojos la propuesta de la figura de calidad «Vino de Finca» porque de hecho supondría un valor añadido a la calidad reconocida de la DOCa Rioja«.