GASTRONOMÍA

Sumarroca presenta sus AOVE ‘Molí Coma’ en Barcelona

©Sergio Ros_La Fatxenda

Sumarroca presentó hace unos días sus aceites de oliva virgen extra Molí Coloma en el Saló dels Miralls del Liceu de Barcelona de la mano de Joaquim Tosas, Director General de Sumarroca. Durante el evento, se celebró una cata-formación que fue llevada a cabo por el catador-formador Gregorio Arranz y el Maestro Almazara de Molí Coloma, Albert Hinojosa. Para finalizar el evento, se sirvió una copa de cava Nuria Claverol Homenatge que fue presentada por Mercè Sumarroca, sommelier de la casa.

La colección Molí Coloma cuenta con una amplia colección de aceites de calidad virgen extra. En primer lugar, destacan sus monovarietales elaborados con Arbequina, Arbosana y Koroneiki. Unos aceites que recogen los atributos que hacen distintiva cada variedad de aceituna. La Arbequina que nos recuerda a la almendra, el tomate o la manzana. La Arbosana a la higuera, el hinojo o la nuez. La Kononeiki que nos transporta a la hierba fresca, el plátano verde y la alcachofa.

Para deleitarnos de forma única, Molí Coloma cuenta con el aceite Santa Creu y el aceite el Peiró, dos Aceites de Finca que captan la esencia de un terroir único. El aceite de Finca Santa Creu se elabora íntegramente de aceitunas procedentes de la Finca Santa Creu de Creixa en Piera, Penedès. Alrededor de esta Ermita del s. XI crecen unos olivos únicos envueltos de una naturaleza explosiva en un territorio rico en fauna y flora. Este entorno y el conocimiento del oficio en la almazara se combinan para crear un aceite de oliva con un aroma delicado, una esencia única y un sabor inmejorable para el paladar.

En el caso del Aceite de Finca El Peiró, las aceitunas proceden de la zona de Cabacés, en el Priorat. Allí, su Maestro Almazara ha seleccionado una finca que recoge todas las características climatológicas y orográficas del lugar, con las terrazas de piedra tan singulares. Los olivos de altura marcan firmemente unos atributos que se transportan al paladar. La arbequina de El Peiró es la esencia de ese territorio.

Molí Coloma es placer. Una marca referente en las cocinas de alta gastronomía para acompañar aquellas mesas que apuestan por el disfrute de las experiencias gastronómicas. Los deliciosos sabores y la textura sedosa del aceite llevan cada plato a nuevos niveles de esplendor.

Además, Molí Coloma es sostenible. Se han adaptado las instalaciones para hacerlas más eficientes a nivel energético y se han ideado planes de reciclaje. Los técnicos trabajan con los departamentos de investigación de los proveedores para trabajar con materiales más respetuosos para el medio ambiente. Alguno de los ejemplos es la utilización de cajas y precintos de cartón reciclado y certificación FSC, film de embalar ecológico o nuevos materiales para las impresiones promocionales y el merchandising. Todos estos impactos son medidos en estudios de cálculo de la huella de carbono y planes de mejora.

Degustar los aceites Molí Coloma es experimentar lo que la naturaleza nos ofrece, deleitarnos con los sabores y aromas que nos llevan a disfrutar de un viaje sensorial inigualable.