RESTAURANTES

Siendra, una casa de comidas como las de antes

Uno de los platos que se pueden degustar en Siendra

Desde que se inauguró en la Plaza de España de Zaragoza el pasado septiembre, Siendra, definido por sus propietarios como “casa de comidas”, se ha hecho un hueco entre los que buscan cocina casera a buen precio. Y es que aquí reivindican los platos de cuchara de toda la vida, la cocina a la brasa (“siendra” es “ceniza” en aragonés) y el tradicional tapeo, todo ello a un precio muy ajustado –entre los 12 y los 19 €– y sin renunciar a ciertas dosis de sorpresa.

Detrás de este proyecto se encuentran los cocineros Daniel Cascán, David Añaños y Cristina Palacio, que han puesto todas sus ilusiones en este restaurante en el que trabajan lo que llaman la “fórmula Siendra” –algo así como el menú del día– con el mismo cuidado que los platos de la carta. Por ejemplo, las guarniciones se elaboran al detalle, es el caso de los pimientos, que primero asan y luego confitan. Otra seña de identidad de la cocina de Siendra es la brasa, ya que prácticamente todos los segundos platos se terminan sobre las ascuas. También ofrecen una buena variedad de postres y vinos donde elegir. Además de los menús cerrados a un precio más que asequible, también ofrecen una carta de sugerencias en la que se incluyen productos más nobles o singulares donde el cliente decide lo que quiere gastarse.