VINO

Señorío de Sarría inicia una de las vendimias más precoces de su historia

La Bodega ha comenzado ya a vendimiar su chardonnay, para evitar que la falta de lluvias y el calor produzcan una sobremaduración de la uva.

La vendimia se ha adelantado casi tres semanas este año, debido a las altas temperaturas vividas en los últimos meses y a la falta de lluvia. Por este motivo, Bodega de Sarría, perteneciente al Grupo Bornos Bodegas y Viñedos, ha comenzado ya la recolección de su chardonnay, que abarca 25 hectáreas de terreno en Puente La Reina. “Hemos tenido que empezar con esta variedad, la más precoz, para evitar que sufra una sobremaduración”, indica Javier Martínez, responsable de Viticultura de Bodega de Sarría. Y detalla: “Tradicionalmente vendimiamos entre el 6 y el 8 de septiembre, tres semanas más tarde, de modo que estamos viviendo un adelanto bárbaro respecto a lo que es un ciclo normal. Hace 14 tuvimos también una vendimia muy precoz, pero no tan temprana como ésta”, expresa.

Según explica, la falta de lluvia produce una deshidratación de la uva, lo cual provoca un menor tamaño de grano y, en consecuencia, racimos con menos peso. Todo ello supone una disminución de la producción, apunta Martínez. No obstante, aclara, el abastecimiento en Bodega de Sarría está asegurado, en su gama de vinos blanco, tinto y de su rosado, el mejor embajador de la marca. “Contamos con un margen razonable”, remarca.

Por otro lado, si bien es cierto que la climatología ha traído menos kilos de fruto, también lo es que ha propiciado un estado sanitario de la uva “espectacular”, porque “ha evitado la presencia de uno de sus peores enemigos, los hongos, que proliferan con la humedad”.

“Eso sí, en cuanto a la madurez de la uva, sí se ha vivido un desequilibrio”, admite Martínez. “Las altas temperaturas hacen que la uva se deshidrate, produciéndose una sobremaduración, lo cual implica una mayor concentración de azúcar, una graduación alcohólica más alta y que la acidez, los taninos y los aromas estén algo más descompensados y se haga necesario un trabajo diferente en Bodega para corregirlo”, detalla. “Son circunstancias a las que tenemos que ir habituándonos y trabajar con ellas”.

Expertos a nivel mundial ya están vaticinando un cambio en la concepción de la viticultura y en la necesidad de adaptar las diferentes variedades de uva a la nueva situación, marcada por la previsión de más calor y sequías. “La tendencia es, por tanto, reconducir las viñas a la zona norte”, concluye Martínez.