VINO

‘Reliquias’, los tesoros de Bodegas Barbadillo

Este vino único y atemporal vuelve a ser protagonista en el año del bicentenario de la bodega sanluqueña, estrenando etiquetas diseñadas por el reconocido calígrafo Goyo Valmorisco.

La intención de la bodega es compartir los limitados 96 litros que salen de las Soleras para dar salida a un bien escaso duplicando las posibilidades de adquisición a través de medias botellas.

Un año más, las “Reliquias” de Bodegas Barbadillo vuelven a ser protagonistas en estas fechas, un estreno por todo lo alto con el lanzamiento de sus nuevas y creativas etiquetas diseñadas por el calígrafo Goyo Valmorisco. Reliquias se designan a aquellos vinos que tienen mayor envejecimiento de Bodegas Barbadillo cuyo origen data de la primera mitad del s. XIX.

Cada año se embotellan un máximo de 80 botellas de cada uno de los vinos únicos que se mantienen en lugares recónditos de las bodegas que este año cumplen dos siglos en Sanlúcar de Barrameda. 80 de Amontillado, 80 de Palo Cortado, 80 de Oloroso y 16 de Pedro Ximénez.

Desde el año pasado, la bodega sanluqueña a través de Armando Guerra, responsable de Descomunales Vinos Comunes (Alta Gama de Barbadillo), ha deconstruido las Reliquias, dando mayor importancia al vino en un original formato como son las medias botellas, sencillas botellas jerezanas que quieren dar todo el protagonismo al contenido, un líquido exclusivo.

Además se quiere compartir los escasos 96 litros que salen de las Soleras de la bodega para ampliar al doble los descorches.