• MISCELÁNEA

    Quinta de la Quietud avanza en su defensa de la sostenibilidad

    La bodega de la D.O. Toro completa la instalación de un sistema de energía renovable con el objetivo de reducir su huella de carbono y mejorar el aislamiento térmico de la sala de barricas

              
    Quinta de la Quietud logró en 2002 una certificación ecológica que defiende en cada añada de sus vinos de la D.O. Toro. Ahora, la bodega avanza un paso más hacia su ideal de proyecto ecologista con un ambicioso proceso que ha incluido la construcción de una nave de barricas semienterrada con condiciones térmicas reguladas de manera natural y la instalación de 77 placas fotovoltaicas sobre su tejado

    “Este nuevo elemento nos ayudará a aprovechar a efectos energéticos ese sol que tanto aporta a la personalidad de nuestros vinos”, explica Juan Carlos Rodríguez, gerente de Quinta de la Quietud. “En Toro contamos con hasta 3000 horas de sol efectivas al año, y calculamos que las nuevas placas solares nos proporcionarán un ahorro energético superior al 50%”.  

    Sostiene Jean-François Hébrard, enólogo de la bodega, que Quinta de la Quietud es un proyecto más ecologista que ecológico. Una filosofía que se extiende a cada departamento de la bodega y cada proceso de producción, desde la aplicación de infusiones de plantas y minerales para la protección de los viñedos frente a plagas o el uso del caballo para su laboreo, hasta la utilización de material reciclado para etiquetas y embalajes, o de tapones de corcho natural extraído de manera artesanal de alcornoques protegidos del parque de la Sierra de Espadán.

    La vitivinicultura de Quinta de la Quietud respeta por encima de todo los equilibrios naturales y los tiempos del vino para preservar la esencia y el carácter de la Tinta de Toro, siempre con el máximo cuidado por el medioambiente. “La instalación de las placas solares supone un paso más hacia nuestro ideal de proyecto ecologista, reafirma nuestra filosofía de producir vino con el mayor respeto por la biodiversidad y nos ayuda a poner en valor el vino ecológico de Toro de calidad”, destaca Hébrard. 

    El arado romano es un elemento clave en los procesos de laboreo que se realizan estos días en los viñedos de Quinta de la Quietud. Los caballos que trabajan la finca garantizan precisión, preservan la integridad de las viñas, evitan el excesivo compactado de la tierra y aportan un valor añadido a nuestros vinos.

    Trasiego en bodega
    En nuestra sala de barricas, el equipo de Quinta de la Quietud realiza este mes el tan importante trasiego, un proceso que optimiza la clarificación natural del vino al separar el líquido de los posos. El trasiego permite reducir el gas carbónico disuelto en el vino y aportar oxígeno cuando es necesario. 

    Acerca de Quinta de la Quietud
    Quinta de la Quietud es una bodega de la D.O. Toro creada en 2001 y que cuenta con certificación ecológica desde 2002. Nuestros vinos proceden de viñedos propios, cultivados en una propiedad de 26 hectáreas, exclusivamente en vaso y en secano.

    Quinta de la Quietud produce actualmente cinco vinos:

    Corral de Campanas – 100% Tinta de Toro de viñedos plantados entre 2000 y 2004. Un tinto para disfrutar en su juventud.

    In Quietud by Nature – Vino natural 100% Tinta de Toro de viñedos plantados entre 2000 y 2004. Un Tinta de Toro en estado puro, con todo lo que hay que tener y nada más.

    Quinta Quietud – 100% Tinta de Toro de viñedos plantados entre 1960 y 1988. Un vino para gourmets, con gran potencial de guarda.

    La Mula de La Quietud – 100% Tinta de Toro de viñedos plantados entre 1900 y 1920. Un tinto singular y único, para impresionar y quedar grabado en la memoria.

    La Dulce Quietud – Blanco dulce de uva pasificada, combinación de cinco variedades: Malvasía, Albillo, Moscatel, Palomino y Verdejo. Viñedos plantados entre 1920 y 1988. Un gran vino dulce con mucha seducción, para sibaritas.