El chef Jesús López López del restaurante y botillería El Palique, sito en uno de los laterales de la bellísima plaza porticada de la villa y ciudad, que antaño fue escenario de la serie televisiva Villarriba y Villabajo, elaboró un pincho de pompa y circunstancia para participar en la IV Ruta de la Tapa y el Coctel en Colmenar de Oreja, Madrid.
La tapa, Bistec de Fornos al gusto del perro Paco, pretendía ser un sentido homenaje a un ilustre colmenarete, el perro Paco, quien un buen día del último tercio del siglo IXX abandonó su lugar natal para irse a Los Madriles, por invitación expresa de Salvador Sánchez Povedano “Frascuelo”, en una de las diligencias que el diestro había puesto en servicio en la línea diaria Colmenar de Oreja-Chinchón-Madrid.
Algún tiempo después, en la noche del 4 de octubre de 1879, el cánido conoció a don Gonzalo de Saavedra y Cueto, marqués de Bogaraya, cuando este se dirigía, junto a un grupo de amigos, al Café de Fornos, sito en la calle de Alcalá esquina a la calle Peligros y a un centenar de metros de la Puerta del Sol.
Tuvieron aquellos señoritos calavera la humorada de invitar a Paco a catar el plato estrella del local que entonces era el faro y guía gourmet de la Restauración que había sentado en el trono a Alfonso XII, tras el fiasco del reinado de Amadeo I de Savoya y la Primera República, y que no era otra que el Bictec de Fornos, un bocado sobresaliente y cum laude, del que el chucho fue influencer en su tiempo y que ahora se ha reproducido en formato de tapa El Palique en loor de aquel perro colmenarete, Paco, cuya vida guarde el dios de los perros muchísimos años en nuestra memoria, y con la que ha logrado el premio al mejor bocado del certamen. Por Miguel Ángel Almodóvar