VINO

Josep Roca inauguró el Island Wines Summit con una cata magistral 


El sumiller de El Celler de Can Roca*** (Girona), inauguró ayer el Island Wines Summit con una cata magistral de ocho vinos de islas del mundo.

El sumiller Josep Roca inauguró el Island Wines Summit con una cata magistral en el Auditorio del Hotel Taoro (Puerto de la Cruz) ante más de 200 sumilleres, bodegueros y Masters of Wine de diferentes partes del mundo. El encuentro, organizado por Vocento Gastronomía, con el Cabildo de Tenerife y Turismo de Tenerife como promotores institucionales y la colaboración de Vinos de Tenerife, abrió el programa del congreso, que se desarrollará durante hoy lunes y mañana martes en distintos espacios de Tenerife. 

Con un tono pausado e íntimo, Josep Roca construyó una lección donde hasta los silencios formaron parte de un discurso en el que no faltaron citas literarias y referencias históricas. Roca, uno de los grandes referentes del vino en el mundo, inició su intervención con una reflexión poética y simbólica sobre el vino de islas. Defendió que “cada copa contiene una historia” y reivindicó las islas como espacios de concentración de conocimiento donde tradición e innovación conviven. “Las islas son luz, son faro y son oportunidad”, señaló, subrayando su papel histórico en las rutas marítimas y en el intercambio de variedades y culturas vitivinícolas. Y si hubo una frase que resume la hora y media de lección de Josep Roca fue su convicción de que “las emociones interfieren en la calidad del vino”. 

El recorrido comenzó en la I’lle d’Yeu (Francia) con un Blanc du Caillou Chenin 2023 de Domaine de I’lle d’Yeu; el viaje continuó hacia Porto Santo (Madeira, Portugal) con Justino’s Project Listrão biológico 2024; desde allí, la cata se desplazó a las Azores (Isla de Pico, Portugal) con un Arinto dos Açores en crianza de solera Antonio Maçanita de Azores Wine Company; continuó en Tinos (Grecia), con Domaine de Kalathas 10+12 2022; el recorrido regresó a España con el Vidonia 2016 de Suertes del Marqués (Tenerife) y con el mallorquín Motor Gold 2014 de 4 Kilos Vinícola; después saltó a Inglaterra con el séptimo vino de la cata, el espumoso Sugrue Essex PN Crouch Valley 2022; y cerró la cata
Passito 2015, un vino de una pequeña isla del Egeo, Bozcaada (Turquía).

En su reflexión final, el sumiller reivindicó la sensibilidad como valor esencial del futuro y el vino como herramienta de conexión con la naturaleza. Subrayó la tierra como “madre y poesía viva” y defendió que el vino nace del diálogo entre paisaje, historia y emoción. Agradeció a Tenerife su acogida y destacó la energía volcánica de la isla como símbolo de creatividad, concluyendo que “sentir antes de razonar” es clave para comprender el vino y la experiencia humana. 

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