La cocina de Levante, Soleo y Kena by Akiro y una ubicación privilegiada entre el Mediterráneo y el casco histórico convierten el otoño en una ocasión para saborear Marbella de otra manera.

Hay lugares en los que el otoño no significa necesariamente despedirse del exterior. En Marbella, la nueva estación llega de una forma mucho más sutil: las temperaturas se suavizan, las playas recuperan la calma y las horas junto al Mediterráneo adquieren otro ritmo. Es entonces cuando la ciudad revela una de sus versiones más apetecibles. Frente al mar y a pocos pasos del casco histórico, El Fuerte Marbella invita a descubrirla desde un hotel profundamente ligado a la historia de la ciudad. Un lugar en el que los días pueden comenzar mirando al Mediterráneo y continuar entre paseos, gastronomía, bienestar y largas sobremesas al aire libre.
En El Fuerte Marbella, el cambio de estación también se puede disfrutar en la mesa. Levante mira a la despensa andaluza desde una perspectiva contemporánea, con una cocina basada en el producto, los ingredientes de temporada y los sabores del litoral; mientras que Soleo, a pie de playa, lleva el Mediterráneo hasta el plato a través de arroces, pescados, mariscos y elaboraciones que combinan tradición y actualidad.
A estas propuestas se suma Kena by Akiro, la gran novedad gastronómica de este año en el hotel que propone una cocina que combina la delicadeza de la técnica japonesa con la intensidad y frescura de la cocina peruana. Este restaurante ubicado en el rooftop del hotel completa una oferta pensada para disfrutar de diferentes formas de entender la cocina sin salir de El Fuerte Marbella.
Tres propuestas que permiten seguir disfrutando de uno de los grandes placeres del sur también en otoño: sentarse frente al mar, aprovechar las temperaturas todavía agradables y alargar la sobremesa. Más información: https://www.elfuertemarbella.com