Acaba de abrir sus puertas en el corazón del barcelonés barrio de Gràcia (Torrent d’En Vidalet, 7, esquina Ramón y Cajal) el primer espacio gastronómico especializado en patatas rellenas elaboradas artesanalmente. Un restaurante que reivindica una cocina que combina tradición, creatividad y sabores de todo el mundo –de México a Tailandia pasando por Barcelona– con una propuesta única en España de fast casual que abraza una nueva tendencia mundial en torno a este tubérculo.
Pomaterra apuesta por ingredientes de calidad, elaboraciones propias y una cocina sin atajos, basada en estofados, currys, guisos y cremas que recuperan el placer de la cocina casera con raíces. Con un ticket medio de unos 20 euros, ofrece una experiencia gastronómica completa y accesible.
Detrás de Pomaterra están Ana Díaz de León y Eduardo Durand, pareja con más de dos décadas de trayectoria en Barcelona.

Tras una primera etapa vinculada al take away y al delivery, Pomaterra ha abierto al público en el corazón de Gràcia. Un espacio pensado para disfrutar con calma de una cocina ágil y accesible, pero también para reivindicar el placer de comer bien, con productos reconocibles y recetas elaboradas desde cero.
El proyecto gastronómico de Ana Díaz de León y Eduardo Durand nace como una reivindicación de los orígenes: el producto bien tratado, una cocina con identidad y una manera diferente de entender el fast casual. Su especialidad son las patatas rellenas, elaboradas artesanalmente y convertidas en protagonistas de una propuesta culinaria que viaja por diferentes culturas sin salir de Barcelona.
El proyecto se completará este otoño con la recuperación del servicio de delivery, ampliando así las posibilidades de disfrutar de Pomaterra también en casa.

La patata como lenguaje universal
En Pomaterra, la patata deja de ser un simple acompañamiento para convertirse en plato principal y, sobre todo, en vehículo de culturas. Patatas al horno con mantequilla se rellenan con guisos y elaboraciones inspiradas en cocinas de todo el mundo, recuperando una fórmula con tradición que conecta con una tendencia gastronómica internacional: desde las jacket potatoes británicas hasta las loaded baked potatoes estadounidenses. Pomaterra la trae a Gràcia desde una mirada artesanal, cercana y viajera.
La carta propone un recorrido por distintos rincones del mundo a través de sabores como la Causa Limeña, la Caprese, la Butifarra esparracada, los Chili Beans, el Ratatouille, el Pollo Thai o la Cochinita Pibil. La propuesta se completa con entrantes como el Ceviche mediterráneo y la ensalada de melón y queso Halloumi; sopas como el Caldo Thai y cremas de temporada; y postres caseros como el Boniato en versión crema catalana, el Pumpkin Pie o el Pay de manzana.
También cuentan con una cuidada carta de vinos, seleccionados para maridar a la perfección con sus platillos, y con la asesoría personalizada de un enólogo que hace que la experiencia gastronómica sea aún más completa.
Su filosofía es sencilla: tradición y creatividad. Cada preparación se cocina desde cero, respetando los tiempos y preservando el sabor auténtico de la cocina de siempre. Más información:
www.pomaterra.com