La exclusiva destilería escocesa The Macallan y el hotel de lujo más antiguo de Madrid se unen para celebrar sus respectivas trayectorias con una experiencia gastronómica única, inspirada en la mayor colección de la marca presente en la hostelería española, con un total de 50 referencias.
El menú maridaje de The Macallan y Gran Hotel Inglés estará disponible de septiembre a diciembre.

Gran Hotel Inglés, con 140 años de historia -el hotel de lujo más antiguo de la capital-, presenta una propuesta gastronómica exclusiva junto a la destilería escocesa The Macallan –una de las destilerías con mayor legado gracias a sus 202 años de historia–, que une patrimonio, memoria e innovación culinaria. La colección de la marca, custodiada por el propio hotel y considerada la mayor colección de The Macallan de un cliente de hostelería en España, actúa como hilo conductor de una experiencia única que pone en valor algunas de las referencias más emblemáticas de la destilería.
Gran Hotel Inglés cuenta en su bodega con un total de 50 referencias de The Macallan. Esta gran colección, que están ampliando de manera continua, abarca desde las clásicas expresiones por añada hasta ediciones de autor, colecciones temáticas y lanzamientos anuales limitados. Entre las referencias más especiales, destaca The Macallan 1841 Replica, la más antigua de la carta, una recreación del whisky elaborado ese año que representa el vínculo histórico de la destilería con sus orígenes. En el extremo de la exclusividad se sitúa The Macallan 25, la expresión de mayor añada disponible. La Harmony Collection es la propuesta más innovadora y contemporánea: ocho expresiones únicas inspiradas en ingredientes naturales que exploran el maridaje entre el whisky y los aromas del mundo vegetal. El Classic Cut, con sus añadas 2022 y 2023, representa la edición limitada anual embotellada a alta graduación.
En concreto, el nuevo menú maridaje, inspirado en un histórico banquete celebrado a finales del siglo XIX en honor al maestro Bretón, figura relevante de la cultura española, nace para poner en valor esta espectacular colección de The Macallan. El hotel transforma su legado en una experiencia culinaria excepcional donde cada elaboración dialoga con distintas expresiones de The Macallan, creando una armonía precisa entre gastronomía y whisky.
La propuesta comienza con una recepción elegante, compuesta por un vol-au-vent crujiente con mousse de foie y trufa, y una gilda con gelée de vermut. Son bocados que abren la experiencia desde dos lenguajes: por un lado, la cocina clásica francesa vinculada a los grandes hoteles y banquetes históricos; y, por otro, un guiño más castizo y contemporáneo, conectado con Madrid y con la cultura del aperitivo. Estos aperitivos vienen acompañados del cóctel The Highland Orchard, diseñado para ayudar a preparar las papilas gustativas para el menú posterior. Está elaborado con The Macallan 12 Years Old Triple Cask, que refleja la complejidad al completo que aportan los tres tipos de barricas que usa la destilería. El cóctel tiene notas cítricas y ahumadas, con toques herbáceos y las notas propias del destilado.
En los entrantes, el caviar imperial Osetra con blinis y crème fraîche introduce una nota de lujo y celebración, muy coherente con el carácter del evento y con el universo de The Macallan. La galantina de ave y champiñón con velo de consomé, encurtidos artesanos, mantequilla ahumada y anchoas del Cantábrico, recupera una elaboración clásica muy propia de la cocina de banquete, pero llevada a un lenguaje más actual mediante matices de humo, salinidad y frescura. Se sirve maridada con The Macallan 12 Years Old Sherry Oak, acompañando las notas suaves de especias, frutos secos y madera equilibrada. Continúa el puré Saint Germain de guisantes lágrima al Jerez y jamón ibérico crujiente, que conecta la tradición europea con ingredientes muy reconocibles de la despensa española, aportando elegancia, memoria y producto, y en armonía con The Macallan Harmony Collection Amber Meadow, que refuerza sus notas de cereal, malta y cítricos delicados.
En los platos principales, el salmón del Bidasoa laqueado con anís y salsa tártara mantiene la presencia del pescado noble, habitual en los grandes menús históricos, y se marida con The Macallan 15 Years Old Double Cask, perfecto por su perfil más redondo, especial y elegante. A continuación, el sorbete de ginger ale y single malt funciona como una transición pensada tanto para limpiar el paladar como para introducir de forma directa y lúdica el universo de The Macallan dentro del propio recorrido: el whisky deja de ser el acompañante para convertirse en ingrediente. Junto con The Macallan 12 Years Old Double Cask, sin duda este momento se convierte en uno de los más dinámicos e interactivos del menú, ya que cada comensal puede ajustar la intensidad del sorbete añadiendo la cantidad de The Macallan deseada a su gusto.
Por su parte, el pichón jugoso al cacao 70% con especias representa uno de los momentos más importantes del menú maridaje. Es un plato con carácter, profundidad y elegancia, que mantiene la línea de una cocina noble y de celebración. Además, en este pase aparece uno de los guiños culturales de la propuesta: la incorporación de especias que conectan con Filipinas, país presente en la memoria histórica del hotel a través de figuras como José Rizal y artistas como Juan Luna y Félix Resurrección Hidalgo, vinculados a la historia cultural filipina y española. En este caso, el pichón viene maridado con The Macallan 18 Years Old Double Cask, ideal por su profundidad, notas de fruta madura, cacao y madera sofisticada.
Ese mismo guiño aparece también en el postre para culminar la propuesta: cremoso de pandan y vainilla de Madagascar, crumble, helado de praliné de avellanas y compota de pera al chardonnay. El pandan, una hoja muy utilizada en la cocina filipina, permite introducir una referencia sutil, elegante y afectiva a esa conexión histórica. Este postre tan especial se incluye como un cierre único y se degusta con The Macallan Reflexion, que se presenta en un decantador específico y busca elevar las notas más sedosas, cítricas y de fruta fresca del whisky, aportando un final elegante y extremadamente refinado.
El precio es de 580 euros por persona, con un mínimo de dos comensales.