Contracorrent Bistró Gràcia (Barcelona) ha recibido el título de Mejor Paquito de Cataluña 2026 con su Iris Paquito, un snack en forma de iris —el bollo típico de Sicilia— relleno en esta ocasión de guiso de cordero lechal y una picada de anchoa, perejil y ajo, y representará a Cataluña en la final nacional del Mejor Paquito de España, que se celebrará el próximo mes de septiembre en Madrid.
Bodega Josefa se ha alzado con el segundo premio y Tablafina Barcelona ha completado el podio en el primer concurso presencial celebrado en Cataluña.
El certamen estuvo muy reñido y los resultados se decidieron por puntuaciones muy ajustadas.
El concurso se enmarca en la Ruta del Paquito, la campaña impulsada por la Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y el Caprino de Carne (INTEROVIC) para promover el consumo de carne de lechal, cordero y cabrito, especialmente entre el público joven.

El concurso, celebrado por primera vez de forma presencial en Cataluña, reunió ayer a los establecimientos finalistas, que cocinaron sus propuestas en directo ante los siete miembros del jurado, compuesto por Tomás Rodríguez, director de INTEROVIC (la Interprofesional Agroalimentaria del Ovino y el Caprino de Carne); Laura Ruana, subdirectora general d’Indústries i Qualitat Agroalimentàries de la Generalitat de Catalunya; las periodistas gastronómicas Rosa Rodón, Mònica Ramírez, Rosa Molinero y Cira López; y el chef Andrés Huarcaya, cocinero y consultor gastronómico con más de 10 años de experiencia en elBulli Catering.
El jurado valoró especialmente la originalidad y el equilibrio de la propuesta ganadora. “El toque definitivo ha sido la originalidad del Paquito”, destacó Tomás Rodríguez, director de INTEROVIC. “Es un Paquito muy equilibrado, con una parte de cordero que destaca su sabor, acompañado de una masa de pan frita, un pan diferente, y las especias”. Ese conjunto fue el que le valió el primer premio en un concurso muy ajustado.
Nico Drago, propietario y chef de Contracorrent Bistró Gràcia, explicó que con este Paquito quisieron honrar la mezcla de las cocinas italiana y catalana que define su propuesta. “Hacemos una mezcla de cocina ítalo-catalana y se nos ocurrió usar este bollo típico de Sicilia», contó. De hecho, reconoció que el resultado tiene un aire familiar para el comensal local: «si lo miras bien, este bocadillo parece hasta una bomba», en referencia a la típica tapa barcelonesa.
La idea del relleno surgió al adaptar la receta tradicional siciliana a su día a día, combinando un guiso de cordero lechal muy delicado con una picada de anchoa, perejil y ajo.
Para Drago, el premio supone un impulso especialmente valioso para un restaurante pequeño en una ciudad tan competitiva como Barcelona: “Somos un restaurante pequeñito y la competitividad en Barcelona es muy, muy feroz; pienso que nos va a ir muy bien un empujoncito, y todo suma al final”, señaló.