La marca colectiva consolida un modelo de arraigo y compromiso con el territorio que contribuye a vertebrar el sector vitivinícola del Penedès.
Mas Vilella es la nueva incorporación de la marca colectiva Corpinnat, que desde hoy suma 23 bodegas comprometidas con el territorio, la calidad y la excelencia.

Con esta nueva incorporación, Corpinnat reafirma su apuesta por un modelo abierto e integrador que contribuye a garantizar la pervivencia del sector y del territorio: uva y proceso 100% ecológicos, vendimia manual, vinificación íntegra en la propiedad, largas crianzas, compromiso con las variedades históricas, viñedos de propiedad o contratos de larga duración con un precio mínimo garantizado para el viticultor y auditorías externas anuales.
Desde su nacimiento, el 10 de abril de 2018, Corpinnat ha ido integrando a las bodegas Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca, Torelló, Huguet de Can Feixes, Júlia Bernet, Mas Candí, Can Descregut, Pardas, Bufadors, Cisteller, Viader, Mas de la Basserola, Celler Kripta, Demost, Mas Bertran, AT Roca, Celler Mir, Torné & Bel, Juvé & Camps y, desde hoy, Mas Vilella.
Mas Vilella: la esencia de un paisaje mediterráneo singular
Mas Vilella es una finca histórica situada en La Bisbal del Penedès, a 300 metros de altitud y con vistas al mar, presidida por una masía del siglo XVI. La finca cuenta con 20 hectáreas, 11 de las cuales están dedicadas al viñedo, en un paisaje genuinamente mediterráneo de estrechas terrazas rodeadas de muros de piedra seca, algarrobos, palmitos, olivos y almendros. La viña crece en suelos pedregosos y calcáreos que limitan de forma natural la producción, con rendimientos de entre 1.500 y 5.000 kilos por hectárea.
El proyecto fue iniciado en 1984 por Benjamí Jané y Maria Úbeda, padres de Albert Jané, quien desde hace casi veinte años está al frente de la finca. Tras poner en marcha dos proyectos vitivinícolas en la DO Montsant y la DOQ Priorat, en 2015 decidió instalarse en Mas Vilella, donde vive con sus hijos, Maria, Paula y Jordi, que empiezan a implicarse en el proyecto.
La tradición vitivinícola de la familia se remonta a 1914, cuando el bisabuelo de Albert fundó una bodega en El Vendrell.
Los corpinnats de Mas Vilella son singulares e intensos gracias a la baja producción de la viña y a la crianza de los vinos en ánfora, barrica y depósito. Transmiten la esencia del paisaje mediterráneo. Son corpinnats elaborados al 100 % con producción propia, procedentes de cultivo ecológico, seleccionados y vendimiados a mano en pequeñas cajas de vendimia.
Un paso más para Corpinnat
Con la incorporación de Mas Vilella, Corpinnat refuerza su contribución a vertebrar un sector que no solo lucha por sí mismo, sino también por garantizar la pervivencia del paisaje, apoyar al agricultor y poner en valor la identidad de los vinos espumosos del Penedès.
“Cada vez que una bodega da el paso de incorporarse a Corpinnat, el Penedès también avanza: sumar una nueva bodega significa sumar hectáreas de viñedo que se cuidarán y protegerán, dignificar el viticultor y garantizar un Penedès verde y vivo”, ha afirmado el presidente de Corpinnat, Pere Llopart.
Por su parte, el vicepresidente Roc Gramona ha destacado el hecho de que Mas Vilella sea la primera bodega del Baix Penedès en formar parte de la marca colectiva. “Ampliamos y reforzamos la representatividad territorial de Corpinnat, que abraza la diversidad de paisajes del corazón del Penedès histórico”.