La bodega amplía su apuesta por la recuperación de variedades históricas y minoritarias con el lanzamiento de su nuevo vino blanco elaborado 100% con maturana blanca, una variedad autóctona, única y minoritaria que regresa para reivindicar su lugar en la viticultura contemporánea de Rioja.

En palabras de la enóloga de Rioja Vega, Esperanza Elías: «Esta Maturana Blanca representa una nueva expresión de los blancos de Rioja. Es un vino fresco y elegante, que conecta con las tendencias actuales, pero con una fuerte raíz histórica y un marcado carácter de origen».

En copa, el vino se muestra expresivo, con una nariz de perfil fresco donde dominan los matices primarios y una sutil complejidad. En boca destaca por su equilibrio, una acidez bien integrada y un recorrido largo que aporta profundidad y versatilidad gastronómica. Un blanco con estructura, pero sin perder ligereza, concebido para evolucionar y ganar complejidad con el tiempo.
Marida con pescados blancos, marisco gratinado, arroces melosos, carnes blancas, quesos ahumados, cremosos y semicurados, y también con setas y verduras a la parrilla.
Con este lanzamiento, Rioja Vega consolida su apuesta por la recuperación de variedades autóctonas como herramienta para diversificar y enriquecer la oferta de Rioja. En un contexto donde el consumidor busca autenticidad, origen y producciones limitadas, la Maturana Blanca se posiciona como una de las propuestas más singulares y con mayor proyección dentro de la categoría de blancos.