Con la llegada de San Isidro y el arranque de la temporada taurina, Casa Maravillas, referente de la cocina madrileña tradicional, presenta dos platos emblemáticos que rinden tributo a la esencia más profunda de la capital: oreja crujiente a la plancha y rabo de toro estofado.

En pleno corazón de la capital, Casa Maravillas (Jorge Juan, 54) propone un recorrido culinario que conecta con la memoria, la fiesta y la identidad madrileña.
Oreja crujiente a la plancha: Un clásico de la cocina taurina, elaborado con técnica actual y un punto de textura que sorprende. Un bocado que resume la tradición de las plazas y las barras de siempre.
Rabo de toro estofado: Cocinado a fuego lento, con la profundidad y el carácter que exige uno de los platos más emblemáticos de Madrid. Meloso, intenso y absolutamente festivo.
Todo ello acompañado por una selección de la D.O. Vinos de Madrid, cuidadosamente elegidos para mostrar la riqueza de sus cuatro subzonas vitivinícolas: Sierra de Gredos, Arganda, Navalcarnero y San Martín de Valdeiglesias. Tintos con personalidad, blancos vibrantes y rosados frescos que elevan cada plato y reivindican el potencial de la denominación madrileña.
“San Isidro es Madrid en estado puro. Y estos platos son nuestro homenaje a esa energía que llena la ciudad de vida, tradición y orgullo”, señala Silvia Sánchez Briones, propietaria de Casa Maravillas.
Con esta propuesta, Casa Maravillas invita a madrileños y visitantes a vivir la fiesta desde la mesa, celebrando la cultura, la gastronomía y el espíritu castizo que hacen de Madrid una ciudad única. Más información: www.casamaravillas.es