La última novedad de la familia Muga es un rosado de gama alta fresco, delicado e ideal para tomar con arroces, fideuás y carnes a la brasa
La familia Muga ha presentado en Barcelona su nuevo vino rosado Flor de Muga, un garnacha 100% de cepas viejas que aspira a convertirse en el rosé imprescindible este verano.
“Es un vino hecho de mosto flor -explica Manu Muga, Vicepresidente de la bodega con sede en Haro, (Rioja Alta)- es el fruto de pequeñas parcelas de poca producción y eso lo convierte en un vino seleccionado y muy especial”.

“Es un vino único en su categoría, compañero ideal para arroces, barbacoas, cocina marinera y todo tipo de aperitivos”, concluye Manu Muga, quien estuvo acompañado en el evento por sus hermanos Juan, Ana y Eduardo, y por su primo Isaac Muga, responsable técnico de la bodega (5ª generación al frente).
Su color pálido sorprende al tratarse de un 100% garnacha. La complejidad de este nuevo vino de la familia Muga impresiona primero en nariz, donde se expresa un rosado elegante, fresco y muy delicado, en el que se adivinan notas de fresa ácida y melocotón, así como un aroma floral a rosa.
En boca, la sensación que ofrece Flor de Muga es mucho volumen y grasa, rara en rosados, lo que le confiere su singularidad.

Para el debut de Flor de Muga en Barcelona, la familia Muga eligió el Hotel El Palace, teñido de rosa pálido por una noche ante más de 150 invitados, entre los que destacaron empresarios como Enric Crous, Consejero Delegado de Cacaolat, o Albert Agustí, presidente del Real Club de Tenis Barcelona 1898; restauradores como Óscar Manresa (Casa Leopoldo, Kauai, Casa Guinart) y Carlos Manresa (Torre d’Alta Mar), Josep Maria Kao (Shangai); profesionales del mundo del vino como Quim Vila y Siscu Martí (Vila Viniteca); de la gastronomía como Gregori Salas (Casacas Rojas, Penya Gastronómica Barça) y Josep Casas (Vicepresidente de l’Acadèmia Catalana de la Gastronomia); arquitectos como Fernando Turró (Nikken Sekkei) y medios de comunicación.
PVP: 20 euros