
postres peruanos
Si hay una tradición arraigada en Perú, esa es la del Mes Morado (octubre), unos días de celebración en honor al patrón de los peruanos, el Señor de los Milagros o Cristo Moreno. Durante esas semanas las principales ciudades del país se tiñen de morado, miles de peruanos salen en procesión y las cocinas desprenden aromas a dulces y a otros platos típicos criollos. El restaurante barcelonés Totora (Còrsega, 235), como no podía ser menos, vivirá durante este mes de octubre esta tradición con el mismo fervor que sus compatriotas, para conseguir que el comensal se traslade desde sus mesas hasta el corazón del Perú.
El Mes Morado se podrá “degustar” en Totora en la mesa y más allá. Porque no solo se recordará la celebración con la decoración y la gastronomía, sino con lo que pasará en el establecimiento. Porque no hay celebración sin música y baile. Por ello, todos los martes de octubre a las 18:00h. quien quiera, puede apuntarse a las clases de Bailes de Música Negra, y los jueves, a partir de las 21:00h., un grupo musical criollo tocará en directo temas típicamente peruanos.
En lo culinario, el chef Pablo Ortega elaborará durante el mes de octubre algunos de los platos más típicos de esta celebración, como el Festival de Anticuchos (de pez mantequilla, langostinos, entraña, corazón, molleja y pulpo); la Sopa Seca con Mancha Pecho; el Cau Cau de Marisco; Tacu Tacu a lo Pobre; o los postres como el Guargüero, el Turrón de Doña Pepa, el Combinado (de mazamorra con arroz con leche) o los deliciosos Picarones. Tampoco faltará la bebida más popular del Mes Morado, la Chicha Morada o los cócteles con pisco como la Chicha Milagrosa o la Algarrobina. Además, de lunes a viernes, los clientes habituales también tendrán su opción festiva, pues en el menú de mediodía podrán elegir siempre que quieran una especialidad criolla.
La celebración del Mes Morado acabará con una gran fiesta el 31 de octubre, con motivo de la festividad del Día de la Canción Criolla. Será una cena con un menú especial y música en vivo; la guinda del pastel de un mes lleno de vida, tradiciones y gastronomía.