La feria vinícola de Vilanova (Barcelona) Temps de Vi (Tiempo de vino) ha cerrado su séptima edición con unos números más que positivos, a pesar de la lluvia que cayó el domingo y que obligó a la organización a suspender parte de los actos previstos.
A lo largo del fin de semana se han servido cerca de 40.000 degustaciones, concentradas especialmente el sábado, día de máxima afluencia en la Rambla, que por instantes se vio desbordada.
Un año más, la afluencia de público a las diferentes catas guiadas y a los maridajes a los restaurantes ha sido también parte importante del éxito de la feria, con todas las entradas agotadas antes de llegar el fin de semana.
La ubicación de las catas en el Teatro Principal de Vilanova ha sido el gran acierto de esta edición. Una ubicación ideal para continuar fortaleciendo los vínculos de la feria con la cultura, parte indivisible del espíritu de Temps de Vi.
Las catas en barco, el hecho diferencial de esta feria que mira al mar, han vuelto a ser la actividad más demandada por el público, razón por la cual este año la feria ha apostado por barcos algo más grandes que dieran cabida a la gran demanda.
Temps de Vi cierra así esta séptima edición con la confianza del sector y del público final, y consolidada como cita imprescindible para el público profesional y los amantes del mundo del vino, en especial el público más joven gracias, entre otras, a la apuesta que la feria hace por la cultura de la música en vivo.