En el inicio de vendimia más temprano de los registros, las parcelas seleccionadas de variedades tempranas blancas y tintas se irán vendimiando poco a poco.

Este lunes 27 de julio se inició la vendimia en Viñedos y Bodegas Asensio Carcelén, cuya explotación se ubica en el Paraje de la Cañada del Judío, una de las zonas de menor altitud en la DOP Jumilla, comenzando la recolección con la variedad syrah, una de las más tempranas dentro de las tintas. Se trata de un inicio tímido pues de momento se ha comenzado vendimiando solamente una parcela, pero también, el inicio más temprano que se registra en la DOP Jumilla, aun cuando esta misma bodega anunció hace dos años el comienzo de la temporada el 29 de julio.
La syrah, una de las variedades tintas más tempranas que se cultivan dentro de la DOP Jumilla, ha madurado bien en los viñedos situados más al sur del territorio que abarca la DOP Jumilla, tras unas semanas de intenso calor y ausencia de precipitaciones. A pesar de esta celeridad, la uva se encuentra en perfectas condiciones fitosanitarias y enológicas.
Mañana está previsto que Bodegas Juan Gil comience la recolección de sus variedades blancas, como la moscatel de grano menudo, en el Paraje de La Aragona, situado en la zona media del término de Jumilla, buscando con su recolección temprana, una mayor frescura y frutosidad de esta uva.
A lo largo del mes de agosto, la vendimia continuará de manera intermitente con partidas de variedades tempranas tanto blancas, como la sauvignon blanc o la malvasía, que suponen menos de un 1% de la producción total, como tintas como la tempranillo o la merlot, y en zonas más diversas, abarcando inicialmente la parte sur del territorio y ascendiendo paulatinamente a parajes ubicados más hacia el norte. Se prevé que, en este primer mes, la vendimia no alcance el 5% de la superficie del viñedo de la DOP Jumilla, puesto que la monastrell, la variedad más tardía de la DO además de la más cultivada se encuentra todavía en pleno proceso de envero (conocido comúnmente como “pintar” la uva) en las partes situadas más al sur de la DOP mientras que, en las zonas más septentrionales, se está todavía iniciando.
El tiempo de vendimia es crucial para asegurar la calidad de los vinos resultantes. Una vendimia en su justo momento óptimo de maduración es lo deseado por las bodegas, que buscan con ello alcanzar el equilibrio perfecto entre azúcares, acidez y madurez fenólica, para lograr así un vino de máxima calidad.
Ya hacia el mes de septiembre, con el envero terminado, se espera que se generalice la vendimia de la variedad monastrell que representa al menos el 70% de la producción total, junto con el resto de las variedades amparadas por la DOP Jumilla. En el amplio territorio de esta Denominación de Origen Protegida, con altitudes y orientaciones muy diversas, la vendimia se realiza de forma escalonada y dilatada en el tiempo. Este año climatológico ha sonreído a la DOP Jumilla, y la sequía que llevaba arrastrando la zona en las últimas campañas se ha superado, al menos de momento, debido a las precipitaciones registradas a lo largo de este último año hidrológico. Gracias a estas lluvias y a la baja incidencia de plagas en estas últimas campañas, casi testimonial en la mayoría de los parajes, las previsiones de producción son buenas, y se espera superar las cosechas de los tres años anteriores, tanto en cantidad como en calidad, siempre que no se produzcan eventos meteorológicos adversos.
El Órgano de Control del Consejo Regulador ya está en marcha actualizando los registros de las parcelas que este año declararán uva, y llevando a cabo los controles de calidad pertinentes referidos a controles de rendimientos máximos autorizados, y entrada de uva en bodega, siempre para garantizar el origen y la calidad en los vinos Denominación de Origen Protegida Jumilla.
Jumilla cerrará la vendimia a finales de octubre con la recolección de la monastrell situada más al norte de la DOP. Los primeros datos oficiales del vino elaborado por parte de las bodegas llegarán a finales de diciembre a la sede del Consejo Regulador, una vez que los viticultores hayan terminado de realizar su declaración de cosecha.