
Foto: Jordi Rius
En el marco de los preparativos de la próxima vendimia y con voluntad de mejora constante de los vinos y las garantías al consumidor, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Terra Alta aplicará unos nuevos controles de producción en la campaña 2018.
El objetivo es establecer unas normas de campaña que sirvan de guía para los viticultores de la Terra Alta, y que se ajusten a los rendimientos reglamentarios, que para la D.O .Terra Alta son de 8.000 kilos/hectárea en las variedades negras, y de 10.000 kilos/hectárea para las blancas, velando así por el desarrollo sostenible de la zona de producción.
Asimismo, para facilitar el trabajo de los viticultores de la comarca, estos límites podrán ser modificados, de acuerdo con la legislación vigente y según los parámetros cualitativos exigibles, en un 25% más o menos, en determinadas campañas y para determinadas parcelas, a petición de aquellos viticultores que estén interesados y con anterioridad al inicio de la vendimia. El Consejo Regulador, en un ejercicio de responsabilidad, ha mantenido durante las últimas semanas, reuniones con las cooperativas y los sindicatos, así como con las bodegas privadas de la Terra Alta, para explicar estas medidas con el objetivo de ofrecer la máxima transparencia y sentido de proyecto colectivo.
Desde el Consejo Regulador se busca adaptar los controles de producción a la realidad de cada campaña, tanto en calidad como en trazabilidad, y perfeccionar así un sistema que permita que viticultores y bodegas tengan más valor añadido, en un momento en que los vinos de la D.O. Terra Alta disfrutan de una muy buena salud por parte del público profesional y del consumidor final.