El presidente de Familia Torres recibe uno de los máximos reconocimientos de la Generalitat de Catalunya, una distinción que ya obtuvo su padre, Miguel Torres Carbó, en 1990.
La Creu de Sant Jordi le será entregada el próximo 21 de abril en el Museo Nacional de Arte de Catalunya (MNAC) de manos del presidente de la Generalitat, Salvador Illa.

Miguel A. Torres, presidente de Familia Torres y miembro de la cuarta generación, ha sido distinguido por el Gobierno de la Generalitat de Catalunya con la Creu de Sant Jordi 2026, en reconocimiento a su trayectoria en el sector vitivinícola y a su contribución decisiva a la proyección internacional de los vinos catalanes. Este galardón también pone en valor su apuesta decidida por la calidad, la innovación y la sostenibilidad, que han situado a Familia Torres como uno de los grandes referentes mundiales del vino.
Enólogo de formación, Miguel A. Torres se incorporó al negocio familiar en 1962 y ha tenido un papel clave en la transformación y modernización de Familia Torres. Introdujo técnicas enológicas avanzadas e impulsó la elaboración de grandes vinos procedentes de viñedos en propiedad, como Mas La Plana, Milmanda o Grans Muralles, y la recuperación de variedades ancestrales de uva. Bajo su liderazgo, la compañía ha consolidado su modelo vitivinícola basado en la excelencia, la innovación y la sostenibilidad, y él se ha erigido como una figura de referencia en la enología contemporánea catalana así como en la proyección internacional del sector vitivinícola catalán.
La Creu de Sant Jordi ya fue concedida en el año 1990 a su padre, Miguel Torres Carbó, lo que confiere a este reconocimiento un significado especialmente emotivo para la familia y la bodega. En palabras de Miguel A. Torres: «Me siento profundamente orgulloso de poder continuar el legado familiar y de haber contribuido, desde nuestra bodega, a proyectar el nombre de Catalunya y de sus vinos en todo el mundo. Esta distinción es también un reconocimiento a mi esposa, Waltraud, su apoyo constante, y a mis hijos, Miquel y Mireia, que en los últimos años han contribuido decisivamente al éxito y la continuidad de la empresa».
La Generalitat de Catalunya ha distinguido este año con la Creu de Sant Jordi a un total de 20 personalidades y 10 entidades que han prestado servicios relevantes. Estos galardones, creados en el año 1981, reconocen a aquellas personas e instituciones que han destacado por sus méritos y por su contribución cívica, cultural, social o económica, reforzando la identidad colectiva y la proyección de Catalunya.