Pocas semanas después de haber lanzado la campaña A taula, vi català (En la mesa, vino catalán) más de 60 restaurantes han solicitado formar parte.
Del total de candidaturas presentadas, de las cuales todavía hay un número importante en evaluación, casi el 60% cumplen los requisitos de una campaña que destaca el papel de restaurantes familiares y de proximidad en su divulgación de una copa de vino catalán en la mesa de cada día.
Así pues, la Denominación de Origen Catalunya ha conseguido involucrar en el proyecto a más de 30 restaurantes de las tres categorías a las que va dirigida la iniciativa, entre ellos los populares restaurantes Sant Pau, de Carme Ruscalleda, Villa Retiro, de Fran López o Semproniana del Ada Parellada.
Los restaurantes que se han sumado al proyecto lucen ya el distintivo que los identifica como espacio con una especial atención por los vinos catalanes. De este modo se pretende dar respuesta a los consumidores que cada vez muestran más interés por los productos de proximidad al tiempo que reconoce la tarea de prescripción de los vinos catalanes que hacen muchos de los restaurantes del territorio, con un especial interés por Barcelona y su área metropolitana, donde se ha detectado tradicionalmente una menor presencia de vinos de las DO catalanas.
Los requisitos para formar parte del colectivo (se pueden consultar en ela web de la DO Catalunya) están sujetos a las cartas de vino de los locales, para los cuales la iniciativa prevé tres categorías: Categoría A, que incluiría aquellos restaurantes con un precio medio del cubierto por encima de los 40€; la Categoría B, con un precio medio de entre 20 y 40€; y la Categoría C, aquellos que están por debajo de los 20€.
Las condiciones y el nivel de exigencia para cada restaurante varía en función de la categoría a la cual pertenezcan. Así, aquellos que forman parte de la Categoría A, tienen que tener en su carta de vinos un mínimo de 6 denominaciones de origen catalanas, además de un mínimo de 3 referencias DO Catalunya. En cuanto a la Categoría B, tienen que ser mínimo 5 denominaciones de origen catalanas y 2 referencias DO Catalunya, mientras
que los de la C tienen que contar con una referencia DO Catalunya y un 50% de sus vinos con denominación de origen catalana.