La Denominación de Origen Alella consiguió congregar el lunes a más de 250 personas en el Palau Robert de Barcelona, en la que ha sido su primera jornada profesional. Los asistentes al acto, profesionales de la restauración y la hostelería, y prescriptores del mundo del vino, pudieron disfrutar de más de medio centenar de referencias de las 8 bodegas que participaron en el acto (Alella Vinícola, Alta Alella, Bouquet d’Alella, Can Roda, Quim Batlle, Raventós d’Alella, Roura y Serralada de Marina), así como de los vinos de otros elaboradores del territorio, también amparados por la DO Alella.

El acto fue inaugurado por Quim Batlle, presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Alella, acompañado por Salvador Puig, director del INCAVI, y contó con la asistencia de otros agentes del mundo del vino como la Asociación Catalana de Enólogos y la Asociación Catalana de Sumilleres.
Bajo el lema Proximidad y carácter mediterráneo, el showroom permitió a los asistentes conocer de cerca la oferta vitivinícola de una zona históricamente ligada a Barcelona por su proximidad, ya desde la edad media, cuando eran los vinos preferidos en la sede barcelonesa.
La DO Alella es una de las más pequeñas y también de las más antiguas de la Península Ibérica. Con más de 60 años de historia trabajando para garantizar la calidad de sus vinos, la DO se ha ido modernizando con el paso del tiempo, incorporando nuevas técnicas y nuevos sistemas de cultivo y elaboración, manteniendo siempre los criterios de calidad y la personalidad de unos vinos conocidos y estimados ya en la época de los romanos, y que simbolizan el carácter mediterráneo de esta zona vinícola que crece entre el mar y la montaña, entre el campo y la ciudad.