La bodega gallega reivindica lo imprevisible como parte esencial del disfrute estival y transforma su ya icónico lema en una invitación a vivir cada momento tal y como viene.
Desde los viñedos atlánticos del Val do Salnés hasta las terrazas de toda España, la firma de Rías Baixas propone un verano sin planes cerrados, guiado por el carácter salino y la frescura de sus vinos.

Hay veranos que se planifican al milímetro y veranos que simplemente se dejan suceder. Mar de Frades, la bodega gallega nacida en los viñedos atlánticos del Val do Salnés, en el corazón de la Denominación de Origen Rías Baixas, apuesta decididamente por los segundos. Bajo el lema «Vive en Azul», la firma articula su razón de ser en torno a una idea sencilla pero poderosa: que la vida se vuelve más interesante cuando se disfruta de cada momento tal y como llega, sin guion previo.
«Somos atlánticos. Nada es del todo previsible. Y es mejor así», con esa afirmación, se podría resumir el territorio narrativo con el que la marca lleva décadas construyendo su identidad. No es una frase decorativa: es, de hecho, una descripción bastante fiel de cómo se elaboran sus vinos. El Atlántico que baña Rías Baixas no es un mar sereno y previsible, sino una fuerza viva que cambia de humor de una hora a otra, y esa misma imprevisibilidad —traducida en niebla, salinidad, viento y luz cambiante— es la que termina, entre otras cosas, dando carácter y moldeando a la uva albariño.
Ese vínculo entre paisaje y producto tiene, en la temporada estival, su momento de mayor visibilidad. Las botellas de Mar de Frades, con su inconfundible silueta azul cobalto, se han convertido en habituales en terrazas, chiringuitos y sobremesas largas en toda España, precisamente en los meses en los que el ritmo de vida se relaja y uno busca experiencias más sensoriales y menos estructuradas. La bodega quiere aprovechar ese contexto para reforzar un mensaje que va más allá del producto: el de una forma de estar en el mundo, atenta a lo inesperado y cómoda con la incertidumbre.
El porfolio de la bodega, que incluye referencias como Mar de Frades Albariño, el espumoso Brut Nature —primer espumoso 100% albariño del mercado— y la gama de vinos de finca (Finca Valiñas, Finca Monteveiga y Finca Lobeira), da a la bodega margen para enamorar a diferentes tipos de paladares en distintos momentos de consumo: desde el aperitivo improvisado con amigos hasta el encuentro familiar planeado con meses de antelación. En todos los casos, el hilo conductor es el mismo: un soplo de libertad, sentir el momento, vivir en azul.