A 750 metros de altura, a medio camino entre los ríos Duero y Adaja, en el corazón de Castilla y León, se encuentra el origen del fruto con el que se elabora Mangas Verdes.
Un excelente vino 100% verdejo cuya frescura y equilibrio lo hacen ideal para disfrutar en cualquier momento y en cualquier lugar, en pareja, con amigos o en familia. Porque nunca es tarde para disfrutar de un buen vino.
Tan popular como el dicho del que toma su nombre, Mangas Verdes es un preludio de los matices de color que escapan por el cuello de la botella tras su descorche, un guiño de complicidad a la uva que lo hace posible, un homenaje a su tierra de origen, tan prolífica en viñedos como en refranes.
Mangas Verdes ya está aquí para empapar las buenas horas con un vino a la altura, que haga que los momentos de felicidad y diversión, al igual que su aroma y sabor inconfundibles, perduren para siempre en la memoria.