El vino, que conmemora la tradicional festividad de “Las Águedas” –muy arraigada en zonas rurales de Castilla y León–, es el segundo de la línea “Modernas Tradiciones” de Fariña, que inauguró el tinto Mascaradas. Elaborado a partir de la variedad autóctona malvasía, Águedas está inspirado en la fiesta en la que las mujeres, una vez al año, toman la vara de mando en algunos pueblos y ciudades.
Se trata de un blanco elaborado con malvasía a partir de la técnica del batonnage, que consiste en levantar las lías del vino periódicamente para mantenerlas en suspensión durante su crianza de 8 meses en barricas de roble francés. Tras al menos otros 8 meses de crianza en botella, Águedas se convierte en un vino fresco, aromático, redondo y con las sensaciones grasas que aporta su crianza sobre lías.
De color amarillo dorado, desprende aromas procedentes de la malvasía como flores blancas, albaricoque o membrillo y derivados de la crianza como miel, almendra, piñón o clavo. En boca presenta una acidez que aporta frescura, frente a las lías que dotan al vino de untuosidad, redondez y volumen.