Celler Eudald Massana, Cavas Bolet, Torrens Moliner y Rovellats ya lucen el marchamo que visibiliza que llevan a cabo todo el proceso de elaboración en su propiedad.
El selecto grupo de Elaboradores Integrales ya suma 19 bodegas, y se prevé que se incorporen más a lo largo de este año, ya que algunas están actualmente pasando el proceso de auditorías oficiales.

Celler Eudald Massana de Sant Pau d’Ordal (Subirats), Caves Bolet de la Finca Mas Lluet (Castellví de la Marca), Torrens Moliner de la Finca Heretat (La Fortesa) y Rovellats de Sant Martí Sarroca se han convertido en los cuatro nuevos Elaboradores Integrales de la D.O. Cava. Las cuatro cavas son de propiedad familiar.
El sello de calidad de Elaborador Integral identifica aquellas bodegas de la D.O. Cava que llevan a cabo todo el proceso de elaboración del Cava de principio a fin en su misma propiedad. Se elabora y embotella el 100 % de sus vinos base en sus propias instalaciones, controlando cada etapa de la elaboración, desde el prensado de la uva hasta el degüelle final.
Xavier Bolet, enólogo y viticultor de Cavas Bolet, destaca que “el sello de Elaborador Integral representa para nosotros un sello de identidad, puesto que desde nuestros inicios hemos vinificado nuestro Cava con racimos de cosecha propia (…) Con este sello se plasma nuestro cuidado del territorio, que se ve reflejado en nuestros Cavas y se da a conocer con el enoturismo”.
Para Josep Cardona, tercera generación de Rovellats, “esta distinción, no es solo un sello técnico; tiene un significado de prestigio y posicionamiento dentro del mercado. Habla de la máxima garantía de calidad y refuerza nuestra identidad de Cava Histórica, dando un valor añadido a nuestros Cavas reafirmando la trazabilidad y nuestro compromiso con la tierra. Por fin podemos hablar de Cavas 100% cosecha propia.”
Xavier Torrens, tercera generación al frente de Torrens Moliner, por su parte, recalca el indudable carácter familiar de estas bodegas y su apuesta firme por la D.O. Cava, ya que “siempre hemos sido defensores del Cava y apostado porque la calidad del producto esté por encima de todo; una apuesta por el territorio, por nuestros viticultores y por nuestras variedades autóctonas del Penedès”. Una filosofía compartida por todas las bodegas que se incorporan al sello, como Eudald Massana que, a través de Oriol Massana, décima generación de esta familia cavista, señala que este marchamo “refuerza nuestro compromiso con el origen, la calidad y una viticultura ecológica y biodinámica fiel al territorio”.
El presidente de la D.O. Cava, Javier Pagés, afirma que las nuevas incorporaciones al sello de Elaborador Integral de la D.O. Cava “evidencian el interés por la calidad, la autenticidad, la excelencia y la singularidad”. Añade que “los Cavas de Elaborador Integral contribuyen a elevar el prestigio del sector” y recuerda que “más allá del aspecto técnico, el sello refleja una forma de trabajar y de entender el vino: un compromiso con la trazabilidad y la coherencia”.
Javier Pagés, en este sentido, también asegura que los estrictos controles de la D.O. Cava aseguran la trazabilidad de un origen y altos estándares de calidad; y remarca que la reglamentación de la D.O. Cava es “de las más exigentes del mundo”. El presidente de la D.O. Cava no tiene dudas de que “este sello aporta un valor diferencial tangible, refuerza la confianza del consumidor y visibiliza el esfuerzo de las bodegas que apuestan por la excelencia desde el origen”.
La mención “Elaborador Integral” se establece solo para aquellas bodegas que prensan y elaboran el 100% del vino base de su producción de Cava, así como elaboran el 100% de sus Cavas en la misma propiedad (bodega), y no adquieren botellas en rima o punta a otros elaboradores. El distintivo “Elaborador Integral” solo puede ser utilizado por aquellas bodegas que tienen reconocido anualmente el correspondiente derecho por parte del Consejo Regulador de la D.O. Cava, según el cumplimiento durante los dos ejercicios anteriores de los requisitos fijados a tal fin.
El distintivo “Elaborador Integral” solo puede ser utilizado para los Cavas que hayan sido elaborados íntegramente en la propiedad y se comercialicen bajo marcas no compartidas por otros elaboradores de Cava, y que cumplan íntegramente con los requisitos propios de la mención. No se podrá utilizar dicho distintivo en productos amparados bajo la fórmula de elaboración por encargo y en el etiquetado deberá constar en cualquier caso la razón social del elaborador. El incumplimiento de alguno de los requisitos hace perder el derecho al uso del distintivo durante los dos ejercicios siguientes al que se produjera el incumplimiento.