Septiembre marca el regreso a la oficina, a los horarios fijos y a un ritmo de vida que no siempre deja tiempo para cocinar, pero que tampoco debería obligar a renunciar a comer bien. Es justo en ese momento cuando Rootina, el espacio ubicado en la calle Núñez de Balboa 12 de Madrid, se convierte en el mejor aliado para quienes buscan recuperar sus hábitos sin perder calidad ni sabor.
Bajo el lema “Back to the Rootina”, el restaurante fundado por Damien Divenot invita a sus clientes a retomar la rutina por el lado bueno: el de una cocina casera, de temporada y lista en minutos, pensada para quienes vuelven a la ciudad con la maleta deshecha y la agenda ya llena.

“Septiembre siempre es un mes de reinicio: retomamos horarios, rutinas y también la forma en que nos cuidamos. Para nosotros es el momento perfecto para recordar que comer bien en el día a día no tiene que ser complicado ni aburrido”, explica Damien Divenot, fundador de Rootina.
La rutina, reinventada
En Rootina, volver a la rutina no significa volver a la monotonía. Su propuesta de cocina mediterránea está pensada para elegir y combinar según el apetito, el tiempo o el estado de ánimo convirtiendo cada visita en una pausa reconfortante dentro de un día exigente. Platos como el pollo asado con tahini, la ensalada de judías verdes con tzatziki, el salmón con hierbas y brócoli asado o las albóndigas de lentejas con salsa de verduras siguen siendo la mejor prueba de que la comida casera y la vida acelerada pueden convivir.
“Hay pocos sitios en Madrid donde puedas comer algo recién hecho, casero y con agilidad, decidiendo exactamente qué te apetece en cada momento. Ese es el hueco que Rootina lleva ocupando desde el primer día”, añade Damien.
Rootina, a cualquier hora del día
La vuelta a la rutina también empieza más temprano, y Rootina lo tiene en cuenta. Abierto los siete días de la semana, de 9:00 a 16:30 y de 20:00 a 22:30, el espacio se convierte en parada habitual para desayunar antes de entrar a la oficina o para alargar con calma una mañana de fin de semana. Tostadas de aguacate, de espinaca con hummus de remolacha y huevo pochado o de salmón con labneh conviven con bowls de yogur, shakshuka, cafés de especialidad, matchas y zumos naturales, pensados para arrancar el día con energía antes de que empiece la carrera diaria.
Llévate solo lo que te falta
Rootina también da respuesta a otro clásico de la vuelta a casa después del trabajo: esas sobras en la nevera que piden a gritos un acompañamiento para convertirse en cena. Gracias a su formato Build Your Own Root Tray, con proteínas y guarniciones que se piden por separado —como salmón, ternera, falafel o batata al pimentón — cualquier cliente puede pasar por el mostrador y llevarse solo eso que le falta, sin necesidad de encargar un menú completo.
Rootina: la rutina que sí apetece recuperar
Con “Back to the Rootina”, el restaurante reafirma su papel como un espacio pensado para acompañar la vida cotidiana de sus clientes, también, y especialmente, cuando esa vida cotidiana vuelve a acelerarse. Una propuesta honesta, flexible y de proximidad que demuestra que retomar la rutina puede ser una buena noticia. Y septiembre trae más: nuevas incorporaciones a la carta y varios eventos que Rootina irá desvelando muy pronto. Más información: www.rootinakitchen.com