RESTAURANTES

‘El Bar’ revoluciona Barcelona

El-Bar-patatas-bravasComo las comillas sugieren, “El Bar” no es un bar al uso. Situado en el 118 de la calle Calabria, “El Bar” revoluciona el concepto habitual transgrediendo horarios –la cocina cierra a las 23:30h pero permanece abierto hasta que sale el último cliente– y preceptos, a lo que se suman unos precios populares que rondan los 25 € de media. Tiene barra, por supuesto, pero también media docena de mesas de dimensiones generosas, sin mantel, en un entorno con decoración periodística de los 70. Más allá de la cocina semi-vista, una mesa para grupos completa la oferta del nivel calle, nivel que se refuerza con un primer piso donde está prevista la apertura de dos reservados.

En este nuevo establecimiento las latas de conservas y bandejas a medias que encontramos en los expositores de la barra de cualquier bar, han sido reemplazadas por libros de gastronomía, para que los clientes puedan ojearlos mientras se toman un café; aquí, la caña se tira y se marida, siempre; las bravas de toda la vida se sirven con zorza de Ourense, y el chicle no es una chuchería. “El Bar” es un lugar de trato cercano, precios razonables, y la comodidad y el servicio de un buen restaurante. Los responsables de este nuevo concepto de restauración son Sergi Giménez –sommelier con experiencia en el restaurante Colibrí–, y Omar Díaz –chef formado en El Celler de Can Roca y Arzak, que también ha conocido las cocinas barcelonesas del Gresca, Sagàs y Saüc del Ohla Hotel–.

La carta –no hay menú– está pensada para compartir y ofrece la posibilidad de optar por medias raciones. Cambia cada temporada. Ofrece tapeo clásico y no tan clásico, platos “de resistencia”, minuta para horas intempestivas en las que comer algo elaborado no debería ser un imposible, desayunos, meriendas y copas. Se puede elegir entre las 70 referencias que se encuentran en una carta dinámica, de D.O.s españolas y del resto de Europa.
Más información: www.elbarbarcelona.com