Origen y coherencia articulan una nueva carta de temporada en la que destacan platos como el virrey a la brasa, el cordero lechal colmenareño y la carbonara de navajas, expresión de una alta gastronomía serena y con identidad propia.

Corsario Madrid presenta su nueva carta de temporada, una propuesta que reafirma su compromiso con la excelencia gastronómica, el producto local y una forma de entender la cocina basada en la coherencia, la emoción y el respeto por el tiempo.
Entre los nuevos platos de la carta destacan la carbonara de navajas a la brasa con yemas de corral, guanciale, queso pecorino y albahaca; el virrey a la brasa con salsa de bouillabaisse y escabeches de mejillones; la liebre a la Royal en pithivier con foie gras, setas y chocolate; o el cordero lechal Colmenareña en su jugo y crema de coliflor, procedente de la ganadería de crianza sostenible de ganado autóctono en la Comunidad de MadridLechalColmenar.
La experiencia gastronómica se completa con el nuevo postre piña & coco Sublime, con mousse, helado, bizcocho y tepache, además de algunos de los platos ya emblemáticos de la casa, como las croquetas de jamón ibérico, la sopa de cebolla homenaje a Bocuse con jugo de cebolla morada, chalota, brioche y gorgonzola, o el exquisito magnum de foie gras y brioche de tête.
Compromiso con el territorio
Esta nueva carta, firmada por el joven chef Liván Valdés, al frente del restaurante madrileño y de su homónimo en Ibiza, nace del respeto profundo por el producto y el territorio, basada en una cocina que no busca deslumbrar con artificios, sino emocionar desde la honestidad, la técnica y la calidad. Inspirada en ingredientes de kilómetro cero y productos de máxima calidad, la propuesta se construye como una oda a la temporalidad y a esos sabores que solo existen cuando se sabe esperar.
Ejemplo de este compromiso con el producto local es el novísimo plato de cordero lechal de la histórica oveja negra de Colmenar. Criada desde hace cinco generaciones, esta raza garantiza un producto fresco y de máxima calidad, manteniendo viva una tradición alineada con el compromiso del restaurante con los productores locales. Sin duda, cada elaboración -con sutiles guiños a la tradición castiza-, refleja una visión clara de la alta gastronomía contemporánea: innovadora, precisa y profundamente conectada con el origen.
Así, y tras haber sido recomendado por la Guía Michelin en tan solo seis meses desde su apertura, Corsario Madrid apuesta ahora por consolidar su identidad con un objetivo firme: convertirse en un clásico de la gastronomía madrileña, de esos lugares que perduran y se recuerdan.
En palabras del chef Liván Valdés: “Huimos del espectáculo para centrarnos en lo esencial: buena comida y un servicio al detalle para crear recuerdos bonitos alrededor de la mesa. Trabajamos día a día para hacer una cocina con alma, pensada para disfrutarse sin prisas y para volver”.
Con esta nueva carta, el equipo de Corsario Madrid pone en valor la manera de entender la gastronomía: con respeto absoluto por el producto, atención al origen y una cocina que se expresa con honestidad y precisión.
Horarios:
De martes a sábado, de 13:00 a 00:00 horas.
Dirección:
Calle Tamayo y Baus, 1 – Madrid (Barrio de Justicia)