• GASTRONOMÍA

    Colmado Quílez: nuevo espacio, mismo espíritu

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    El mítico y centenario Colmado Quílez –en las confluencias de Rambla Catalunya y Aragó– de Barcelona ha sido remodelado, reduciendo considerablemente su espacio, pero su espíritu sigue siendo el mismo.

    Actualmente ha pasado a ocupar la trastienda de lo que fuera el local inaugural, el que durante décadas ha servido los mejores productos al público barcelonés. Ahora, tras un 2015 de obras, tras la apuesta de la propiedad por reducir tamaño y preservar la esencia y principalmente para no perder los puestos de trabajo, se presenta reformado, actualizado y con la mejor selección gastronómica gourmet. Es el nuevo Colmado Quílez, el mismo de siempre, al que se entra bajo el marco de madera patrimonio de la ciudad, el que no ha perdido un ápice de los principios que lo han consagrado: el mejor servicio y la mejor oferta.

    Porque el Colmado Quílez es producto de 108 años de historia condensados ahora en 90m2. Manteniendo la estética del colmado, la distribución de antaño y la misma caja registradora que inauguró el local como hoy lo conocemos en los años 40, oferta más de 8.500 referencias entre alimentación y botellería, siempre con stock suficiente, el mismo equipo humano y una filosofía avanzada y pionera. Una filosofía que, desde el principio, apostó por nuevos productos y tendencias que después eclosionaron. Apostó por el aceite de calidad, la cerveza artesana antes de su popularización, por la selección de cafés o por la diversidad de aguas.

    El éxito es también producto de la experiencia de un personal siempre con bata y corbata que atiende como antaño, a pie de mostrador, que resuelve dudas y aconseja. Personal formado en sumillería, en corte de jamón, personal bien dirigido por el tristemente fallecido Andres Lafuente en 2014, y ayudado por sus hijos, que han aprovechado el cambio de local para seleccionar los mejores productos y proveedores y cribar por calidad. “Si antes teníamos cinco marcas de navajas, ahora nos hemos quedado con dos, pero las de mayor calidad”, comenta Carlos Lafuente.