
El grupo Codorníu Raventós sabedor del creciente interés por los rosados de calidad –cuyo consumo se estima habrá aumentado en 2017 un 7;7%–, se suma a esta tendencia y lanza tres rosados premium.
Uno de los lanzamientos más esperados ha sido Viñas de Anna Flor de Rosa, el primer vino rosado en la historia de la marca Codorníu. Tras el éxito cosechado con Viñas de Anna Blanc de Blancs, su primer vino blanco presentado el pasado año, la bodega sorprende con un sugerente y estructurado rosado elaborado a base de pinto noir y trepat.
Otra de las interesantes propuestas del grupo es Viña Pomal Rosado 2015, el primero de la histórica marca riojana, que nace con el objetivo de satisfacer a los amantes del vino clásico, pero con un toque muy vanguardista. Elaborado con las tradicionales variedades de los rosados de Rioja, garnacha (70%) y viura (30%), Bodegas Bilbaínas refleja en este vino la mejor tradición vitivinícola de la Rioja Alta.
Asimismo, tras el exitoso lanzamiento en 2014 de Ànima de Raimat, gama de vinos exclusivos para hostelería selecta y buque insignia de la bodega, Raimat, pionera en viticultura sostenible, lanza Vol d’Ànima de Raimat Rosé, uno de los primeros rosados de España elaborado con un método revolucionario y con la elegancia y la estructura que aportan las variedades pinot noir y chardonnay.
Los tres lanzamientos se enmarcan en la tendencia al alza de los “rosés” de alta gama, especialmente los rosados provenzales o “piel de cebolla”. Con ellos, el grupo Codorníu Raventós rompe con los tópicos más clásicos asociados a los vinos rosados y suma puntos para posicionarse como líder nacional en este segmento.