
Christian Barré (der.), nuevo presidente de la FEV, posa junto a Javier Pagés (izq.), que pasa a ocupar la vicepresidencia segunda
La Federación Española del Vino (FEV) ha designado hoy al presidente y director general de Pernod Ricard Bodegas, Christian Barré, como nuevo presidente de la organización. Tal y como se recoge en los estatutos de la Federación, el hasta ahora vicepresidente primero sustituye automáticamente a Javier Pagés al frente de la FEV, después de que éste haya decidido acortar unos meses su mandato para centrarse en su labor como CEO de Codorniú. Christian Barré era vocal de la Comisión Ejecutiva de la FEV desde marzo de 2010 y fue nombrado vicepresidente primero en julio de ese mismo año, cargo que ocupaba hasta ahora.
Asimismo, se ha propuesto su designación como presidente del Observatorio Español del Mercado del Vino (OeMv), cargo que tendrá que ser ratificado por el patronato de esta institución el próximo mes de julio. También está previsto que releve a Javier Pagés como vicepresidente primero de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) en representación de la FEV.
El nuevo presidente de la FEV es desde 2009 presidente y director general de Pernod Ricard Bodegas, grupo al que pertenecen Campo Viejo, Ysios, AGE, Tarsus, Aura y Vinícola Navarra. Máster en Comercio Internacional por el CECE-Marseille, inició su trayectoria profesional con Pernod Ricard en 1986, ejerciendo responsabilidades como director de Área y de Marketing Internacional en Benelux, África, Europa del Norte y Canadá, sucesivamente. Hasta su llegada a España fue director de Pernod Ricard en Canadá (1991-1996), México (1996-2003) y Suiza (2003-2009).
La renovación de cargos se ha producido en el marco de una Asamblea General Extraordinaria que la FEV ha celebrado hoy en Madrid y en la que el nuevo presidente ha planteado los ejes prioritarios de su mandato, previsto para los próximos tres años, que pasan por el impulso y desarrollo de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE), el refuerzo de la representatividad y del
rol de la FEV como único interlocutor del sector bodeguero y la internacionalización como palanca para aumentar el valor del vino español.