China se convertirá en la capital mundial del vino en 2018 tras la elección del Concurso Mundial de Bruselas (CMB), que ha designado como anfitrión para su edición número 25 al distrito de Haidián, en Pekín.
Por primera vez en sus más de dos décadas de historia, el Concurso recalará en un país no europeo, suponiendo una auténtica revolución, que también materializa la realidad que viven los vinos chinos, que experimentan un gran auge en la actualidad.
La elección se anunció ayer de forma oficial, aprovechando el último día de competición de la entrega de 2017. Este ‘traspaso’ tuvo lugar a través de la cesión solemne de una copa de vino del CMB por parte del Alcalde de Valladolid, Óscar Puente, a Mingjie Chen, el Teniente de Alcalde del distrito de Haidián de Pekín. Tras el anuncio de la noticia, los nuevos anfitriones prepararon un cóctel de espirituosos chinos típicos, Baiju y licores, y una gala maridada con vinos chinos.
El desarrollo de esta entrega, celebrada este fin de semana en Valladolid, ha tenido como protagonistas a varios escenarios emblemáticos de su ciudad y provincia, en el corazón de Castilla y León. El panel de catadores –conformado por más de 320 expertos– ha tenido la oportunidad de conocer de primera mano el potencial de la zona de la mano de visitas a viñedos de las Denominaciones de Origen de Valladolid, así como de tomar contacto directo con bodegas y con la gastronomía, parte esencial de la cultura local. Su interés y satisfacción se traduce en excelentes valoraciones, que avalan, una vez más, el liderazgo que ejerce la provincia en términos vitivinícolas.
Durante el anuncio de la nueva sede para 2018, el Director del Concurso Mundial de Bruselas, Baudouin Havaux, ha señalado que “China es claramente el lugar donde el sector del vino está evolucionando más en términos de producción y consumo”. Además, ha afirmado que “el país se ha convertido en el mayor mercado para algunos de los principales países productores del mundo, ya que asociaciones de productores están estableciendo empresas, abriendo oficinas regionales y construyendo redes comerciales. Los índices de crecimiento son mayores que en cualquier otro mercado”. Con 847.000 hectáreas de viñedos, China es ahora la segunda mayor zona de cultivo de viñas, justo detrás de España, situada a la cabeza, y precediendo a Francia, que ocupa el tercer lugar.
“Como competición líder en el ámbito vitivinícola, siempre tenemos en cuenta las tendencias del mercado. Observando el desarrollo dinámico del mercado chino, hemos decidido que era hora de centrarnos en esta zona, protagonista indiscutible en el panorama vitivinícola actual”, concluyó Baudouin Havaux.
El teniente de alcalde del distrito de Haidián (Pekín), Mingjie Chen, ha apoyado al Concurso desde que empezaron las conversaciones sobre China como posible anfitrión. Los organizadores remarcan que será la mayor cata de vinos jamás desarrollada en el país, dado que será la primera vez que una competición de vinos de tal magnitud e importancia se celebre en Asia. De este modo, el Concurso Mundial de Bruselas no solo ofrece una oportunidad de explorar el mercado vinícola más dinámico del mundo, sino que también abre sus puertas a un nuevo escenario cultural.