“Este Valduero 6 años me ha descolocado. Cumbre del tinto de Ribera” decía el periodista en su cuenta de Twitter el pasado agosto.
Y así es como comenzó esta relación entre Valduero y Carlos Herrera, y es que el periodista –líder indiscutible en la mañanas de la radio, con su programa “Las mañanas de Cope”– es un gran amante del gran vino y de la alta gastronomía
Emocionado, se ha convertido en socio de honor de la » Membresía La Tenada de Valduero», un exclusivo club entorno al mundo del vino. El almeriense ha sido invitado por Yolanda y Carolina García Viadero, directoras y propietarias de Valduero.
Durante el paseo por las bóvedas excavadas bajo la montaña firmó su barrica dedicando unas palabras y declarándose un afortunado por entrar a formar parte de este gran club.
Ya en La Tenada, el restaurante del club privado del Valduero, es donde sin duda más ha disfrutado, ya que ha podido encontrase con gratas sorpresas en la increíble cata que Yolanda y Carolina habían preparado para el periodista.
Desde su última creación Valduero Reserva Rosado 2014, pasando por su ya famoso Albillo García Viadero 2017, hasta la gran especialidad de Valduero, los vinos de guarda donde Carlos Herrera pudo disfrutar de su vino de Valduero favorito, el Valduero 6 años 2010.
Pero sin duda la mayor sorpresa llegó en la comida, con Valduero Gran Reserva 2007. El afamado periodista no lo había podido probar antes y quedó sorprendido ante la elegancia de un 2007, teniendo en cuenta la dificultad de elaborar esa añada, y es que como dice Yolanda, “en Valduero siempre intentamos rozar la excelencia, y con este vino lo hemos conseguido”. Finalizaba, entre risas, confesando que con este vino solo hay un problema y es que está prácticamente agotado.
Carlos Herrera dice no haber visto nunca potencia y elegancia en tan enorme armonía en el momento que probó Valduero Lantigua 1989, el vino más Lujoso y exclusivo de Valduero.
El ilustre invitado ha disfrutado de una de sus pasiones, el vino, rodeado de un ambiente único.
Brindando con su copa de Valduero, Carlos Herrera se despide entusiasmado prometiendo volver pronto, sin duda, a la que ya puede considerar, desde hoy, su segunda casa.