Ayer tuvo lugar una jornada festiva para el Consejo Regulador y sus vinos con Denominación de Origen La Mancha en la XXXIII edición de sus premios a la calidad. Un concurso que año tras año busca prestigiar el esfuerzo y la constancia de las bodegas manchegas en aras de la calidad.

En total, se entregaron más setenta galardones (31 metales de oro, 28 de blanco y 12 de bronce) que reseñaron la calidad de un producto, que pone el foco en la importancia de mostrar lo que hay detrás de una botella de vino. Cada vez que se descorcha una botella de vino de La Mancha, no solo es la calidad del vino, sino que además se ayuda a mantener el territorio, a luchar contra la despoblación y mantener el mar verde que caracteriza esta región.
El Presidente del Consejo Regulador también avanzó la calificación de la nueva añada 2019, que a juzgar por los criterios de evaluación en las diferentes fases de cata del concurso ha sido muy reseñable en calidad, rozando la excelencia en muchos casos, como añada ‘Muy buena’.