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    Alta brasa, grandes carnes & Producto

    El Esquinazo, asador de referencia en Tenerife (en La Laguna), presenta, en exclusiva para Canarias, las estelares carnes de buey gallego de alta maduración “dry aged” de Cárnicas Lyo

    Baudilio Brito, propietario y chef-parrillero, dispone en sus cámaras especiales de grandes piezas de buey y vaca vieja con distintas maduraciones, destacando los chuletones de un año, verdaderas joyas gastronómicas

    El Esquinazo, además, propone en pleno Patrimonio de la Humanidad de La Laguna, una cocina versátil fundamentada en grandes productos (anchoas San Filippo, salmón de Uga, quesos de culto…) y en una carta donde “las otras carnes” (wagyu, black angus, lechazo de Riaza…) se solazan con elaboraciones de alta suculencia

    El Esquinazo es el “dream come true” de Baudilio Brito, economista y experto en márketing que no obstante, ya de joven, asombraba a sus amigos con platos extraordinarios. No tardó esta pasión en vencer a su vida como financiero, y montó restaurantes en Tacoronte, Santa Cruz de Tenerife y en el barrio de San Benito, en La Laguna. Este último, llamado El Esquinazo, fue la explosión, las colas en la calle y el éxito. Imposibilitado para crecer en aquel local, adquirió el actual El Esquinazo, una antigua y noble casona canaria, capaz para 190 pax, en La Concepción, el centro del Patrimonio de La Humanidad que es el caso viejo de La Laguna.

    No contento con su suceso, se puso a buscar las mejores carnes posibles. Y en el camino dio con Aladino y Óscar Juan, los gurús de Cárnicas Lyo, considerados los “mejores afinadores de carne del mundo”. Fue un flechazo. Aladino y Óscar, que sólo sirven sus piezas de buey y vaca vieja (de Galicia, y siempre cuidados y mimados en familia) a los mejores restaurantes de España (Albert Adrià, Joan Roca, Daviz Muñoz o Bittor Arguinzoniz del asador Etxebarri) y algunos célebres restaurantes del mundo, se fascinaron por la destreza, precisión y cariño de Baudilio por la parrilla. Y esa “historia de amor” mutua ha posibilitado que, por fin, en Canarias estén disponibles unas carnes que no son de este mundo. En El Esquinazo y en exclusiva para el archipiélago.

    El Esquinazo, en la zona de “clímax” de su carta, propone joyas exclusivas a la parrilla como el chuletón auténtico de buey de caserío gallego, desde 200 días hasta un año de maduración, o el chuletón de vaca de caserío gallego con más de 150 días de maduración, además de chuletones top de vacuno mayor europeo madurado, de palo de vacuno mayor europeo madurado, de wagyu nacional madurado (finca Santa Rosalía) o de black angus de Omaha-Nebraska (USA). Además, lechazo de Riaza, cochinillo de Segovia y otras especialidades cárnicas.
    A destacar “hits” como el steak tartare de solomillo de buey gallego con foie gras micuit y caviar de soja en campana ahumada con romero y el plato especial “Degustación organoléptica de las 5 mejores carnes de El Esquinazo”, que permite hacer una cata comparada de maduraciones, texturas y sabores. ¡Y ese chimichurri especial!

    Steak tartare de solomillo de buey gallego

    Pero El Esquinazo es también lo que hoy conocemos como “restaurante de producto”, con una carta que permite tanto solazarse con unas raciones de alto nivel (sardinas de Santoña, anchoas San Filippo, salmón de Uga, considerado “el mejor del mundo”, papas antiguas borralas, quesos de rara altura…) como dilatarse en su potente y generosa carta, con platos tan epifánicos como la pata asada en el horno de leña propio, el carpaccio con trufa, los calamares del mar del Sahara, el revuelto de gofio y almogrote, el pulpo (gallego) sobre crema de papas antiguas, el parmentier de papa bonita trufada con huevo micuit, foie gras
    y alcachofa braseada, el secreto ibérico extra con batatas asadas y chimichurri especial o el tataki de presa ibérica con crema de turrón y boletus edulis. Y ensaladas ilustradas, y pato, y bacalao, y salmón confitado, y postres artesanos (los helados, elaborados en la afamada máquina Carpigiani, un “must”).
    La carta de vinos, nacionales y canarios, contiene un montón de 90s de Parker y Peñín.

    El Esquinazo es, pues, el gran santuario canario de las carnes de alta maduración de Lyo en exclusiva, pero también ese lugar maravilloso que garantiza todos los deseos gastronómicos.