El empresario Eduardo Santos-Ruiz Díaz, presidente del Grupo Barón de Ley y una de las figuras más relevantes del sector vitivinícola español en las últimas décadas, ha fallecido en Madrid a los 81 años.

Natural de Madrid, Santos-Ruiz desarrolló una trayectoria empresarial marcada por su visión estratégica, su gran capacidad de trabajo y su firme compromiso con proyectos de largo recorrido, convirtiéndose en un referente en la transformación y consolidación del sector.
En 1978, asumió el reto de relanzar El Coto de Rioja y gracias a una gestión brillante, basada en un equipo sólido, el rigor y la disciplina, logró no solo recuperar la viabilidad del proyecto, sino sentar las bases de una futura marca líder. Este éxito le llevó a iniciar su propio proyecto junto con su equipo, la bodega Barón de Ley, que posteriormente se convertiría, junto con El Coto de Rioja, en uno de los grupos bodegueros de referencia en el país. Bajo su liderazgo, la compañía experimentó una notable expansión, consolidando su posicionamiento tanto a nivel nacional como internacional y lanzando nuevos proyectos como Finca Museum, en la D.O. Cigales, o Dehesa Barón de Ley, el sector ibérico premium.
Desde 1997 hasta 2021, el Grupo Barón de Ley cotizó en bolsa, etapa durante la cual reforzó su crecimiento y estructura empresarial. La posterior adquisición de la mayor parte del capital por parte de Mazuelo Holding – sociedad inversora también impulsada por Santos-Ruiz Díaz – permitió el retorno del grupo a un modelo de empresa puramente familiar, favoreciendo una gestión orientada al largo plazo.
Hasta sus últimos días, Eduardo Santos-Ruiz Díaz ha permanecido activamente implicado como presidente del Grupo Barón de Ley, participando de forma directa en las decisiones estratégicas de la compañía. En los últimos años, destacó especialmente su impulso decidido a la importante ampliación de las instalaciones de Barón de Ley y al desarrollo de un nuevo proyecto en la D.O. Ribera del Duero, Coto de Caleruega, uno de los hitos más recientes en la evolución del grupo.
Su legado empresarial se caracteriza por una visión basada en la apuesta por la calidad, la prudencia en la gestión, la vocación de permanencia y el compromiso con el territorio. Quienes trabajaron con él destacan su gran carisma, liderazgo discreto, su exigencia y su capacidad para construir organizaciones sólidas y sostenibles en el tiempo.
El Grupo Barón de Ley reafirma su compromiso con la continuidad de los proyectos impulsados por Eduardo Santos-Ruiz Díaz, manteniendo los valores que guiaron su gestión y garantizando la estabilidad y el desarrollo futuro de la organización.