El restaurante Casa Platos (Fraternitat, 37) reivindica una nueva forma de entender la barra, donde las bebidas se elaboran con el mismo lenguaje gastronómico que sus platos de inspiración catalano-japonesa.

Cada vez hablamos más de cocina de autor, pero muy poco de lo que ocurre detrás de la barra. Sin embargo, en algunos restaurantes, la creatividad ya no termina en el plato. Continúa en la copa.
Es el caso de Casa Platos, donde la gastronomía, la música y la denominada «cocina líquida» conforman los tres grandes ejes de una experiencia pensada para disfrutarse con todos los sentidos. Aquí, las bebidas dejan de entenderse como un simple acompañamiento para convertirse en una prolongación natural del discurso culinario del restaurante.
Por ello, algunas de las creaciones de la casa se definen como cocina líquida: elaboraciones en las que ingredientes, técnicas y creatividad se ponen al servicio de una experiencia gastronómica que continúa más allá del plato.

Fermentaciones, infusiones, clarificaciones, ingredientes umami, destilados, productos japoneses y técnicas propias de la cocina contemporánea conviven en una carta donde cada creación requiere el mismo nivel de elaboración y reflexión que cualquier propuesta de la cocina.
El resultado no son cócteles al uso, sino auténticos platos líquidos, concebidos para sorprender, despertar la curiosidad y dialogar con la propuesta gastronómica de inspiración catalano-japonesa que define la identidad de Casa Platos.
Entre las creaciones más representativas de esta colección destacan:
Skalivada, una interpretación líquida construida a partir de vodka, licor de chiles ahumados, whisky ahumado, colatura de anchoa y soda de pimientos asados.
Nikkey Sour, elaborado con pisco, licor de naranja, espuma de leche de tigre, yuzu, mandarina y tintura de cilantro.
Tropicool Punch, una combinación de cachaza, milk punch de frutas tropicales y especias.
Edamatcha, donde el vodka japonés se mezcla con cordial de edamame, manzana verde, sake nigori, matcha ceremonial y pandan.
Dry «Garum» Martini, que reúne gin, mantequilla de colatura de anchoa, vermut dry y bergamota para ofrecer una lectura diferente del clásico martini.
Miss. Old Fashioned, una propuesta elaborada con bourbon, trompetas de la muerte, miso salted caramel, bitters y cacao.
Más que una carta de bebidas, Casa Platos presenta una colección de creaciones que invitan a descubrir nuevos matices y a replantear la frontera entre cocina y barra. Porque, cuando ambas hablan el mismo idioma, la experiencia gastronómica no termina en el último bocado: también se bebe. Más información: www.casaplatos.com