El hotel madrileño celebra las fiestas patronales de la capital desde hoy y hasta el domingo con una serie de sofisticadas propuestas para el brunch del fin de semana, para el aperitivo de diario e incluso para la hora del cóctel.

El Hotel Santo Mauro, a Luxury Collection Hotel, representante del lujo castizo y sofisticado en el vibrante Madrid del siglo XXI, ya tiene todo dispuesto para que su celebrada experiencia gastronómica no sólo permita disfrutar de los sabores más tradicionales y los más cosmopolitas de la ciudad, sino también de aquellos bocados que mejor representan las primaverales fiestas de San Isidro, patrón de la capital.
Eso sí, siempre bajo los códigos que impone su papel como guardián palaciego de la Belle Époque madrileña y epicentro de la elegancia en el Chamberí aristocrático. Por eso, el chef Rafa Peña y su equipo han afinado el celebradísimo desayuno tardío del hotel hasta convertirlo en la verbena más exclusiva y selecta de la ciudad, con incorporaciones deliciosas y señeras como los roscones de San Isidro, los buñuelos de viento, la gilda Santo Mauro, el bocata de calamares, los callos a la madrileña, la torrija con helado de leche merengada y el semifrío de miel lavanda y garrapiñados, entre otros muchos platos. Este brunch podrá disfrutarse el sábado 16 y el domingo 17 de mayo.
Sin embargo, todos aquellos que deseen sumergirse en esta experiencia genuina sin esperar al fin de semana, podrán disfrutar desde el miércoles 13 (también hasta el domingo) de un aperitivo especial con diversos iconos de la gastronomía madrileña e isidril. Este refrigerio especial, con un precio de 50€, incluye como bebida cerveza o una selección de vermuts, acompañada de una gilda, una ensaladilla de gamba blanca y caviar.
Y como guinda de este plan especial para celebrar San Isidro del modo más castizo y sofisticado, los expertos mixólogos del hotel han preparado dos cócteles especiales también con Madrid y sus fiestas patronales como inspiración. Los cócteles se han bautizado como ‘La Pradera’, en alusión al tradicional lugar de encuentro y esparcimiento de los vecinos madrileños en torno a la ermita del Santo, y El Chotis, en referencia a su baile más castizo. El primero, combina Spritz con vermut blanco, manzanilla en rama y soda, mientras que el segundo incorpora irish whiskey, limón, sirope de Earl Grey, vino tinto y vegan foamer.