Martín Berasategui –con 10 estrellas Michelin– acaba de estrenar Bera, su nuevo restaurante en el Monument Hotel 5*GL de Barcelona.
Su nombre, ‘Bera’ –que nace del propio apellido del chef y que remite a un tono más cercano, casi en diminutivo– es toda una declaración de intenciones que se refleja en la propuesta gastronómica, pensada para disfrutarse sin formalidades, manteniendo el foco en el producto y en el placer de compartir.
Ubicado en el Lobby del hotel, se articula en torno a una barra situada al fondo, concebida como el corazón del restaurante.
Abierto durante todo el día, Bera acompaña distintos momentos de la jornada, desde el primer café hasta la coctelería, con una propuesta versátil que se adapta a cada ocasión. La cocina funciona en horario de mediodía y noche, mientras que la zona de bar permanece abierta de forma ininterrumpida.

Bera apuesta por una carta distendida y un formato flexible que invita tanto a encuentros informales —entre amigos o en familia— como a disfrutar de una experiencia más pausada en mesa. Al frente de esta propuesta, Gabriele Milani, chef del hotel, da forma a lo esencial, interpretando cada plato desde el respeto al producto.
La carta se construye desde lo reconocible, con platos que apetecen y que invitan a volver. Desde los primeros bocados —pan de masa madre con mantequilla de sidrería, anchoas del Cantábrico o gildas— hasta elaboraciones que combinan técnica y producto, como el brioche de salmón marinado con anguila ahumada, los tacos de steak tartar o el reconocido bokata Martintxo del chef con solomillo de vaca gallega con crema de sardinilla.

En los principales, conviven propuestas como sus míticas kokotxas de bacalao, esta vez con berberechos y cebollino, o el tataki de atún del Mediterráneo, con platos de mayor intensidad como la presa ibérica a la plancha, el solomillo con salsa Périgueux o el roast beef de Wagyu.
También hay espacio para recetas de raíz más tradicional —pochas con almejas, albóndigas en salsa de ceps o cap i pota— que refuerzan esa idea de una cocina que se disfruta sin complicaciones. Y, en el apartado dulce, clásicos como la tarta tatin o la panna cotta de yogur cierran la experiencia. La propuesta se completa con una coctelería pensada para acompañar tanto la comida y la cena como los momentos más informales, reforzando el carácter abierto del espacio.

El estudio de interiorismo Berta Martí ha renovado el espacio, dando forma a un entorno más cálido y contemporáneo que acompaña una experiencia gastronómica más fluida y relajada. “El proyecto partía del reto de integrar y hacer convivir, en un gran espacio diáfano, múltiples usos —desde lobby y restaurante hasta cafetería o coctelería, zona de espera, etc— de forma coherente y fluida”, manifiesta la interiorista.
Con esta apertura, Monument Hotel Barcelona, donde también se encuentra el triestrellado Lasarte, amplía su oferta gastronómica con un concepto más flexible y dinámico, que prioriza el producto, el ritmo del servicio y una manera de entender la cocina pensada para compartir y adaptarse a diferentes ocasiones y momentos.