El consejo regulador ampurdanés les ha concedido los galardones Lledoner d’Or y Bacus Emporità durante la Fiesta de Clausura del 50º aniversario de la DO.

El Consejo Regulador de la DO Empordà ha celebrado en Pont de Molins (Girona) la entrega de la décima edición de los premios Bacus Emporità y Lledoner d’Or que anualmente se conceden a personas, instituciones o establecimientos que han destacado en la promoción o defensa de los vinos ampurdaneses.
El galardonado con el Bacus Emporità 2025 ha sido Joaquim Tremoleda, arqueólogo e historiador por la Universitat Autònoma de Barcelona y doctor por la Universitat de Girona que trabaja en el MAC Empúries en el equipo de investigación, arqueología y gestión de colecciones del yacimiento. El galardón se le ha otorgado en reconocimiento a su destacada contribución a la investigación y divulgación de la historia vinícola ampurdanesa, en especial en la época griega y romana en Empúries, tanto desde el punto de vista económico como social y cultural. “Hoy honramos una figura imprescindible para entender el vino del Empordà. Gracias a su trabajo y a su capacidad de hacer hablar a las piedras, hoy el Empordà es más consciente de su propia historia vinícola”, ha dicho la presidenta de la DO Empordà, Carme Casacuberta, durante la entrega de los galardones.
Este año, el Lledoner d’Or ha recaído en Glops d’Història, un proyecto que nació el 2016 y que marida el vino del Empordà con la historia y el paisaje del territorio. La propuesta está liderada por Romina Ribera, arqueóloga, guía, gestora cultural y sumiller. Apasionada de la historia, del Empordà y de sus vinos, Ribera busca espacios patrimoniales, historias, viejas cepas, lugares escondidos y bodegas que a través del hilo conductor del vino permitan ofrecer «tragos de historia» a todo el mundo que quiera profundizar en el conocimiento de la histórica vinícola ampurdanesa. La empresa dispone de un amplio y variado catálogo de actividades que se programan a lo largo del año y busca siempre sinergias con otras empresas del sector para ofrecer propuestas con alto valor añadido. “Ha rescatado cepas antiguas, historias silenciosas y tradiciones escondidas. Nos ha enseñado que el vino es cultura, es identidad y es un hilo conductor que nos une a todos”, ha asegurado la presidenta de la DO Empordà.