
Las dos entidades protagonizan una campaña creativa que trasmite los valores que mueven a los profesionales de Ribera y a los restauradores del museo a la hora de realizar su trabajo.
La capacidad de trasmitir y despertar emociones del vino de Ribera del Duero y del arte; el trabajo minucioso, pausado y delicado del enólogo y el restaurador; la pasión, el talento, el respeto y la dedicación para elaborar un gran vino o devolver el brillo a una obra histórica; la satisfacción al saber que has hecho algo único, auténtico, inimitable, con alma… creado para emocionar.
Esa analogía entre dos mundos muy diferentes, mundos que comparten los mismos valores, es el argumento de una campaña creativa que gira en torno al argumento “elaborar una emoción lleva tiempo”. Porque el trabajo de enólogo de la Denominación de Origen Ribera del Duero y del restaurador del Museo Nacional Thyssen Bornemisza “exige paciencia, rigor, y un profundo respeto por lo que tienes delante”.
Un pensamiento compartido que ha dado lugar a una alianza creativa que se rubrica en una frase que lo define todo, el vino y el arte: “creado para emocionarte”.
La nueva imagen de Ribera del Duero proyecta el #EspírituRibera, una forma de vivir el vino de la Denominación de Origen ligada a una actitud creativa, que el Consejo Regulador ha llevado a acciones del ámbito de la moda, la cultura, el ocio, el arte y la música. El Consejo Regulador pone ahora en marcha una campaña de comunicación en distintos soportes para presentar su recién estrenada imagen a los consumidores españoles.
Enrique Pascual ha señalado “esta nueva imagen creativa es el reflejo de la actual realidad de Ribera del Duero, de nuestras bodegas y viticultores, de nuestra forma de vivir y entender el vino, del #EspírituRibera. Es un pensamiento en el que se basa también el trabajo del equipo de restauradores del Museo Thyssen, un referente absoluto. Unirnos a ellos es un lujo, nos sentimos honrados y agradecidos”.