
El consorcio de vitivinicultores Vinya Celler Masia ha invitado a las bodegas que elaboran sus vinos a partir de uva de cosecha propia a unirse para diferenciarse y remarcar el valor añadido de sus marcas. Lo ha hecho en un acto en Món Sant Benet el pasado viernes, que ha reunido a los miembros de la asociación, representantes de diferentes consejos reguladores y elaboradores de toda Cataluña.
El presidente de la entidad, Francesc Suriol, ha dicho que el nuevo contexto que vive el sector vitivinícola reclama un discurso coherente dirigido al cliente final. Según Suriol, “en un momento en el que el entorno se modifica a una velocidad indiscutible, el sector primario puede ser punta de lanza del progreso”. Suriol cree que el éxito de Vinya Celler Masia va asociado a la identificación de la marca con bodegas de cosecha propia. Desde Vinya Celler Masia se entiende que “hay nuevos agentes que necesitan claridad y certidumbre” y saber con convicción que cada uno es aquello que dice ser, y que todas las bodegas de cosecha propia se identifican como tales.
Vinya Celler Masia pretende ser la garantía de la elaboración de vinos a partir de producciones propias en bodegas que han optado por realizar todo el proceso desde los viñedos hasta la mesa, y cerrar el círculo, en una apuesta que parte de la tradición vinícola de las antiguas fincas y masías catalanas. El cocinero Josep Sabatés (Pep Salsetes), que ha avalado la marca Vinya Celler Masia como una “marca de confianza”, cree que la clave de la buena cocina está en la materia prima. Sabatés considera que Vinya Celler Masia es el sello de confianza de una determinada manera de trabajar la tierra y el vino que va más allá del propio proceso de elaboración.
El director del Institut Català de la Vinya i el Vi (Incavi), Salvador Puig, que ha concluído el acto, se ha ofrecido para buscar fórmulas para establecer la veracidad y las garantías de la marca a partir del Registro Vitivinícola de Catalunya. Según Puig, la iniciativa de Vinya Celler Masia es fruto del dinamismo y las inquietudes de elaboradores y viticultores. Puig ha dicho que el sector deberá afrontar cambios de organización a corto plazo y que esto sólo se podrá llevar a cabo con una “mirada larga y mucha estrategia”.
Vinya Celler Masia es un consorcio que aglutina a los herederos de los antiguos campesinos que han pasado de ser viticultores a ser vitivinicultores. Actualmente, algunos consejos reguladores catalanes ya están guiando a los payeses a dar este paso para dar valor al territorio y al cultivo de la viña como garantía de equilibrio dentro de sus territorios.
Vinya Celler Masia está integrada por nueve pequeñas bodegas catalanas que elaboran sus vinos a partir de uvas de cosecha propia con la voluntad de alcanzar los mejores estándares de calidad, y de ganarse un espacio que permita dar valor a la marca que les distingue en el mercado.