Con más del 70% vendimiado, la Denominación de Origen Terra Alta califica de “espectacular” la vendimia 2018, tanto desde el punto de vista de la calidad como de la cantidad, gracias principalmente a las lluvias de primavera que han ayudado a mantener la uva en excelentes condiciones hasta la vendimia.
De los 25 millones de kilos vendimiados, más de un tercio son de garnacha blanca, con 10 millones de kilos de uva. El resto de variedades cosechas hasta ahora son macabeu, garnacha tinta, syrah, ull de llebre (temparnillo) y merlot. Ahora se empieza a cosechar la cariñena, la variedad más tardía de las recomendadas por la D.O. Terra Alta.
A pesar de que la producción será excepcional, no lo será tanto como se esperaba, puesto que hay zonas de la comarca donde no ha llovido mucho. Esto, sumado a la falta de riego, ha hecho que las viñas hayan sufrido bastante y la uva no haya conseguido el peso que se esperaba. Aun así, esta sequía es también la que otorga a la uva una excelente calidad, puesto que las viñas viejas de variedades autóctonas están acostumbradas a esta falta de agua.
Por otro lado, en cuanto a los controles de producción puestos en marcha este año por la D.O. Terra Alta para velar por la trazabilidad y conseguir más valor añadido para sus vinos, los rendimientos medianos de las fincas controladas durante los aforos se están adaptando adecuadamente al potencial máximo admitido por la D.O., que es de 8.000 kilos/hectárea en las variedades negras, y 10.000 kilos/hectárea en cuanto a las blancas, velando así también por el desarrollo sostenible de la zona de producción.