La bodega riojana Hacienda López de Haro lanza un nuevo vino, Hacienda López de Haro Edición Limitada 2016. Es un vino que procede de 39 parcelas seleccionadas, ubicadas dentro del término municipal de San Vicente de la Sonsierra (Rioja Alta). Se trata de una Edición Limitada pues con la uva de esas 18 hectáreas de viñedo se llenan tan solo 312 barricas. La elección de las 312 barricas que albergaron ese vino es fundamental para su personalidad. 
El director técnico de la bodega, Raúl Acha, y su equipo eligieron roble francés (40%) y húngaro (60%), y entre ellas hay barricas nuevas y de segundo uso. La madera aporta notas especiadas y ahumadas que se unen a la fruta madura que aporta la tempranillo y un 10% de mazuelo, que proporciona el frescor suficiente creando un vino agradable, largo, equilibrado y carnoso, en una añada 2016 que desde la bodega se considera excepcional.
La edición consta de un total de 89.930 botellas de 75 cl y 1700 mágnum numerados que se podrán degustar en establecimientos hosteleros seleccionados de España y el mundo.
El objetivo de esta nueva referencia de su colección es volver a los orígenes del vino familiar de Rioja, evitando los tradicionales coupages entre Rioja Alta y Rioja Baja que pusieron de moda las bodegas más industriales del siglo XX. Lo que pretende Hacienda López de Haro Edición Limitada es crear un vino tal y como lo hacían las familias de la zona en el siglo XIX y conseguir así trasladar a la botella un paisaje, una historia y un terroir únicos.
Acha y su equipo han hecho un minucioso trabajo de selección de parcelas. Todos son viñedos viejos, de más de cinco décadas, en los que la uva estrella es la Tempranillo, una variedad nacida para brillar y dar sus mejores resultados en el microclima de San Vicente. A la protagonista Tempranillo se une un pequeño porcentaje de Mazuelo (un 10%), que le aporta longevidad y frescura. Para conseguir la uva de alta calidad que requiere este vino, los viejos viñedos cultivados en vaso reciben los mejores cuidados, partiendo de una esmerada poda corta tradicional, para favorecer una baja producción natural y finalizando con la selección de los mejores racimos durante la vendimia, siempre manual.
La vendimia se llevó a cabo durante el mes de octubre, de manera escalonada a medida que la maduración avanzaba por los diferentes terrenos del emblemático pueblo de la Sonsierra, de acuerdo a las directrices finamente trazadas por Raúl Acha: desde las tierras del Ebro, hasta las faldas de la Sierra de Cantabria, con más de dos semanas de diferencia entre la primera y la última. La uva se trasladó en pequeños remolques hasta la bodega, donde comienza un cuidadoso proceso de elaboración, que incluye quince días de maceración con pieles y una fermentación controlada a menos de 28 grados. Los depósitos, con bocas anchas, imitan a la tradicional elaboración en lagares abiertos típica de la zona.
Hacienda López de Haro rinde homenaje a la localidad en la que nació esta bodega, uno de los pueblos de Rioja con más tradición vitivinícola, como atestiguan los restos arqueológicos de lagares rupestres que se encuentran entre sus viñedos.