Juan Luis Hidalgo Álvarez, presidente de Bodegas Hidalgo La Gitana, falleció el pasado 25 de abril. Nació el 4 marzo 1931 en Sanlúcar, hijo de Luis Hidalgo Ambrosy y de Isabel Álvarez Argüeso, y se crió entre Sanlúcar y el Cortijo de Cabeza Alcaide, donde aprendió a amar la viña y la naturaleza.
Juan Luis, con ascendencia bodeguera por los cuatro costados, era miembro de la sexta generación de la familia Hidalgo, que llegó a Sanlúcar en la época de la Ilustración procedente de Sevilla y originaria del Valle de Castañeda, en Cantabria. De vuelta de sus estudios en Sevilla, montó en Sanlúcar un negocio de productos para el campo que le permitió ahorrar lo suficiente para recuperar la independencia de la empresa familiar mediante la recompra de un importante paquete de acciones de Vinícola Hidalgo a González Byass.
Fue entonces cuando se hizo con las riendas del negocio y, liderando el equipo formado por sus primos Manolo y Javier Hidalgo, puso en marcha una astuta estrategia comercial para posicionar la manzanilla como un vino ligero y suave, fácil de beber pero sin dejar de lado la calidad avalada por los múltiples concursos nacionales e internacionales que año tras año reconocen a La Gitana como una de las mejores manzanillas. Dicha estrategia consiguió aumentar las ventas tanto en España como en la exportación y fue seguida por las marcas competidoras de Sanlúcar, todas gestionadas por algunos de sus mejores amigos y parientes.
Para muchos, ha sido el último gran señor del Marco de Jerez.