Su nombre se debe al icónico cóctel francés y es que estamos ante un coqueto bistró-apértothèque que ofrece comida sencilla de elaboración casera según la tradición de Le Cordon Bleu parisino pero aprovechando el producto local, quesos del país vecino y otras aportaciones internacionales desde Marruecos o el sudeste asiático, y gran atención a los vinos Ubicado en el Barrio Picasso, en el edificio de la Alianza Francesa, nace con un toque sofisticado y cuidado, especial atención a productos ecológicos y ganas de sorprender.
De Francia toman el Foie mi-cuit con brioche casero y no faltan platos habituales de las brasseries, las Rillettes de pato, Ballotine de ave con foie y trufa o varias cremas para untar que de por sí bien merecen la visita a Kir, como su Paté bio de alcachofas, Pesto rojo o el Baba ganoush, todos ellos acompañados de pan ecológico de masa madre elaborado en Málaga. Siguiendo con el recorrido árabe que hemos iniciado por la carta, también encontramos diferentes ensaladas o la famosa Pastela moruna; y de Asia, una variada oferta de Dim Sum, en la que destacan algunos de carbonade, ternera y setas, tofu y verduras, cerdo a la vietnamita, rabo de toro o pato con leche de coco y especias. A la hora de los postres, la apuesta de Kir también se detiene en la repostería tradicional francesa, como la Mousse de chocolate, la imprescindible Crême brulée, Gateau au chocolat et caramel salé, Framboisier o los típicos Financiers. Entre todas estas delicias hay varias opciones aptas para celíacos e incluso pan sin gluten.
Para disfrutar en barra o en su alegre terraza hay otras opciones con petit pans, bricks, wraps, tacos… Pese a este carácter tan internacional y eminentemente francés de la carta, recurren a productos malagueños para su elaboración, como, entre otros, fruta y verdura ecológica de Benajarafe, almendras de Cártama, chivo de Canillas de Aceituno, aceite bio de Casabermeja o pan cateto de Colmenar. Cocina de fuera y con gusto… con sabor intenso y de dentro.
En cuanto a la bodega, Kir también presta atención a vinos franceses, con una selección en la que predominan aquellas referencias más acordes al paladar español: Pays d’Oc, Bordeaux Supérieur, Bourgogne, Alsacia, Ardèche o Sauternes.