Can Culleretes, el restaurante más antiguo de Cataluña situado en la calle Quintana, número 5, de Barcelona, hace honor a su distintivo de restaurante familiar, ofreciendo una propuesta gastronómica para la noche del 31 de diciembre, enfocada a celebrar la entrada del nuevo año en familia, ya que incluye en sus menús especiales, una propuesta para los más pequeños.
La familia Agut-Manubens, que regenta el restaurante desde 1958 presenta un compendio de los platos típicos que han dado nombre al restaurante y un homenaje a la cocina “buena y a buen precio”, que implantaron a finales de los años 50 Sisco Agut y Sussi Manubens, y que hoy día sigue siendo el leit motiv de la casa.
Para los adultos, Can Culleretes propone elegir entre dos menús, uno muy marinero, con almejas, mejillones, langosta, mariscada y otras delicias del mar; y, el otro, con una propuesta mixta de carne y pescado, ese mar y montaña tan típico de la tradición culinaria catalana. Ambos consisten en aperitivo acompañado de copa de cava, tres platos, postre, bebidas, uvas y cotillón. Entre los platos propuestos por la familia Agut-Manubens, encabezados en la cocina por Berna, Alberto y Juan Carlos, el comensal podrá degustar su famoso pica-pica de pescado y marisco, ensalada de foie mi-cuit con manzana caramelizada con Pedro Ximenez, cochinillo a la catalana, mariscada a la parrilla o rape al “all cremat”, una especialidad de la casa y de la cocina catalana que los Agut-Manubens sólo cocinan en ocasiones muy especiales, entre otros platos. Para endulzar la noche, postres tan típicos de la casa como la crema catalana casera, elaborados en el propio restaurante.
Can Culleretes también piensa en los más pequeños, con un menú en el que no faltan los famosos canelones de la casa, la sopa de pescado o el jarrete de ternera con robellones, entre otros platos pensados especialmente para los más pequeños y que finalizan con postres, a elegir entre sorbete de limón o el pastel de mousse de chocolate, para inaugurar el año de una manera dulce.
Unas propuestas gastronómicas tradicional, con un producto de mercado, de la Boquería, para ofrecer una cocina y unos platos con productos identificables, que definen, la cocina de la familia Agut-Manubens, de un restaurante de toda la vida y de la gastronomía catalana de mercado.
Can Culleretes es un restaurante de una familia, los Agut-Manubens, que piensa en un público familiar y que da el pistoletazo o más bien, el campanazo de salida al nuevo año con la peculiar manera en que tienen de dar las campanadas, y que divierte a grandes y pequeños. Eso sí, quien quiera verlo, deberá acudir la noche del 31 de diciembre a la calle Quintana número 5 de Barcelona, porque las campanadas forman parte de esas historias escondidas de un restaurante que, el 1 de enero de 2017, empieza a contar su 231 año de historia.