Cuenta la leyenda que el famoso médico griego Hipócrates aplicó sus conocimientos al mezclar vino blanco con flores de ajenjo, su idea se materializó en un tónico de hierbas que servía para aliviar el estómago y mejorar la salud, “El vino hipocrático” es una de las primeras referencias que tenemos acerca de esta bebida.
En Baviera en el siglo XVI se empiezan a tomar vinos aromatizados, es aquí cuando se le asigna el nombre de vermut, wermut significa ajenjo en alemán. Pero el verdadero inventor del vermut como lo conocemos hoy día es Antonio Carpano, que en 1786 creó esta bebida en su bottega de Turín. Inmediatamente se puso muy de moda entre la nobleza piamontesa. En España fue en los 60 cuando esta bebida se popularizó y la gente para referirse a la hora del aperitivo decía “Es la hora del vermut”.
En Platea homenajean esta bebida tan castiza y disponen de 26 variedades que los clientes podrán encontrar en el espacio “La hora del vermut” (ubicado en El Patio, planta calle). Y si no sabemos por cuál decantarnos, sus expertos nos ayudaran a que encontremos el adecuado: vermuts jóvenes, reservas, selección, blancos, rojos, rosados… Y podrán acompañarse con deliciosos encurtidos y gildas.